Pascual de Castro, vecino del pueblo de Jalapa, vende al Capitán Juan de Malpica, dueño de recua, vecino de esta provincia, una esclava mulata nombrada María de Guadalupe de 36 años de edad, que a su vez compró a Magdalena Josefa de la Higuera el 10 de mayo de 1713. La venta se hace libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarla de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 200 pesos de oro común que se da por entregado.
Doña Magdalena Josefa de la Higuera, mujer legítima de Don Gregorio García Cortés, vecina de Jalapa, ambos, marido y mujer, venden al Capitán Don Lorenzo Romero Jurado, vecino de Jalapa, un negrito Loro nombrado Joachín, de 15 años de edad, criollo de su casa, hijo de Tomasa, negra esclava, que le dio a la otorgante su madre Doña María de los Palacios, como parte de su dote, al contraer matrimonio con su referido marido; libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de enfermedad, vicio ni defecto, por el precio de 300 pesos de oro común.
José Joaquín Cortés de la Higuera, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que tiene poder para diferentes efectos de doña Magdalena Josefa de la Higuera, su madre viuda vecina de la Puebla y usando de él, vende al Capitán Hipólito de la Peña, de la misma vecindad, un negro criollo nombrado José del Rosario, de 33 años de edad más o menos, quien se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 350 pesos de oro común que se da por entregado.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, hizo gracia y donación a María de los Palacios, y a sus hijas doncellas Inés y Magdalena Josefa de la Higuera, de una negra criolla nacida en su casa llamada Tomasa de la Trinidad, de 25 años de edad, y de un negrito, hijo suyo, de poco más de 2 años de edad llamado Joaquín, ambos esclavos, sujetos a servidumbre, porque siempre le han servido, asistido y curado en sus enfermedades, y otras causas dignas de remuneración.
Juan González de Aparicio y María de Yépez, su sobrina, hija y heredera de María González, mujer legítima de Cayetano Prieto, venden al Capitán Bartolomé de Castro, vecinos de Jalapa, un solar con un jacal techado de teja, mide 14 varas de frente y 45 de fondo ubicado en la Calle Real que de la Plaza Pública va para el Camino Real a la Veracruz, linda con casa de Magdalena Josefa de la Higuera por un costado; al otro con casa del comprador y al fondo con solar de Ángela Cortés y Josefa de Castro. Le venta se hace en 80 pesos de oro común.
Sebastián Barradas y Agustín Luis, vecinos del pueblo de Jalapa, albaceas y tenedores de bienes del Capitán Hipólito de la Peña, difunto, dijeron que entre sus bienes quedó un negro esclavo nombrado José del Rosario, de 29 años más o menos y que obtuvo por compra a Magdalena Josefa de la Higuera el 2 de noviembre de 1718, y para dar cumplimiento al testamento lo venden a Inés Francisca Casados y Mendoza, mujer legítima de Tomás Miguel de Campo, de esta misma vecindad en 350 pesos de oro común.
El Capitán Bartolomé de Castro, vecino y mercader del pueblo de Jalapa, vende a doña María García de Baldemora, viuda de Antonio de Acosta, vecina del pueblo de Naolinco, 50 pesos de censo en cada año que impone y sitúa sobre todos sus bienes, especialmente sobre una casa de cal y canto que linda al frente con la Calle Real, al oriente con casa de Magdalena Josefa de la Higuera, al poniente con casa del otorgante y al fondo con solares de Ángela Cortés y Josefa de Castro; cuyo solar se encuentra libre de tributo e hipoteca y por tal lo asegura para pagarse por mitad cada seis meses, que se contarán a partir de que se imponga la capellanía que quiere fundar la mencionada María para ordenar a título de ella a su hijo Pedro de Acosta, en que lo difiere y releva en 1, 000 pesos de oro común de principal con las cláusulas que se mencionan.
Magdalena Josefa de la Higuera, viuda de Gregorio García Cortés, vecina del pueblo de Jalapa, vende a Pascual de Castro, de la misma vecindad, una mulata nombrada María de Guadalupe, que será de 35 años, que compró a Jacinto López de Robles, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz el 21 de mayo de 1706. Dicha esclava esta libre de empeño, enajenación e hipoteca, y no la asegura de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 200 pesos de oro común que por su valor le ha entregado.
Doña Ana de Thormes, viuda de José Cardeña, vende a Eugenio López de Pro, vecino de este pueblo, una casa que colinda al oriente con casa y solar de Magdalena Josefa de la Higuera, al poniente con la calle que va desde la casa del Capitán Bartolomé de Castro hasta la que fue de Alonso Ortiz, al norte con la casa de Bartolomé de Castro, al sur con solar y casa de María Rodríguez. La venta se hace libre de censo, hipoteca y otra enajenación, en 200 pesos de oro común.
Gregorio García Cortés, vecino de Jalapa, hijo natural de Alonso García Cortés, otorga poder para testar a Magdalena Josefa de la Higuera, su mujer legítima; asimismo la nombra albacea y tenedora de sus bienes, entre los que se encuentran un esclavo de nombre Joaquín, que vendió en 300 pesos de oro común y en su lugar compró otro esclavo llamado José en 140 pesos, un caballo, borregos, cuyo importe es de 700 a 800 pesos de oro común.