Inés de la Higuera, vecina y natural del pueblo de Jalapa, hija de María de los Palacios, otorga poder para testar a don Manuel del Pozo, Clérigo Presbítero del Obispado de Puebla, de la misma vecindad, para que en su nombre pueda ordenar su testamento haciendo en él las mandas, legados y obras pías que le parezcan, según le tiene comunicado. Tiene entre sus bienes una casa de cal y piedra, un mulato esclavo, nombrado Gregorio Juan.
El Bachiller Manuel del Pozo, Clérigo Presbítero, vecino de este pueblo, dijo que Inés de la Higuera, vecina y natural de este pueblo, le dio poder para testar, donde declara tener bienes menores que se mencionan en la escritura, lo que vale como su testamento.
Margarita Palacios de la Higuera, hija natural de Inés de la Higuera, vecina del pueblo de Jalapa y viuda de José del Moral, otorga su testamento, en el cual nombra como albacea a su hija María de los Dolores del Moral y como herederos a la citada María, junto con José Joaquín, Manuel y Gaspar, sus hijos legítimos.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, hizo gracia y donación a María de los Palacios, y a sus hijas doncellas Inés y Magdalena Josefa de la Higuera, de una negra criolla nacida en su casa llamada Tomasa de la Trinidad, de 25 años de edad, y de un negrito, hijo suyo, de poco más de 2 años de edad llamado Joaquín, ambos esclavos, sujetos a servidumbre, porque siempre le han servido, asistido y curado en sus enfermedades, y otras causas dignas de remuneración.
María de los Dolores del Moral, doncella, hija de los difuntos Margarita Palacios de la Higuera y José del Moral, como albacea de su madre, quien fue hija y heredera de Inés de la Higuera, dijo que su abuela doña Inés nombró como albacea al Bachiller don Manuel del Pozo, difunto, quien en una cláusula de su testamento declara que esta hecha la división de la casa que dejó doña Inés a sus dos hijas Margarita y Juana Rosa de Palacios , por lo que declara la otorgante tener posesión de la parte de la casa que heredó de su madre Margarita y la otra parte estar en posesión de Gaspar, Miguel y María de Thormes, hijos de Juana Rosa de Palacios, quienes por no tener título alguno le pidieron a la otorgante esta declaración.
María de la O Palacios, vecina de Jalapa, declaró haber comprado un solar en este pueblo a María y a Magdalena Domínguez de Arellano, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, ubicado en la Calle Real que sale para la Veracruz, de 44 varas de frente y 43 de fondo, su fecha en dicha ciudad a 17 de noviembre de 1692; pero en realidad, el citado solar lo compró para su hija Inés de la Higuera, vecina de Jalapa, en 100 pesos de oro común.