José Pérez Toledano, natural del pueblo de Teziutlán, vecino de esta Villa, hijo legítimo de Diego Pérez Toledano y de Micaela Pérez, ambos difuntos, otorga su testamento donde declara ser viudo de Rosalía de la Encarnación García, quien lo fue también de Miguel Pérez, con quien no tuvo hijos. Nombra como su albacea a su primo don Francisco de Paula Cortés, de esta misma vecindad, a quien también nombra como su heredero.\t
Diego de la Torre Arnate, y su esposa, María Pérez de la Higuera, vecinos de Jalapa, la susodicha con licencia de su marido declaró que su cuñado el Tesorero Pedro González del Castillo, vecino de Coatepec, desde que murió su padre la llevó a su casa junto con una esclava suya nombrada Micaela Pérez, negra criolla, con otros trastes, joyas y ropa que heredó de sus padres, y hasta que tomó estado con Diego de la Torre, su cuñado Pedro González del Castillo la ha criado y curado en sus enfermedades, sin haberle disipado cosa alguna de lo que entró en su poder, todo lo cual se lo entregó en su casamiento junto con otras cosas adicionales que le dio. Atento a lo expresado, la otorgante dijo que daba por libre a su cuñado, y le hizo carta de pago y finiquito en forma.
Micaela Pérez, vecina de esta villa de Córdoba, viuda de Dionisio Martínez de Buenrostro, tutora y curadora de sus menores hijos y herederos, otorga poder a Cristóbal Infante, su segundo marido, para que en nombre y en representación de su persona como tal tutora pida, demande y cobre judicial o extrajudicialmente de Francisco Martínez de Buenrostro, vecino del pueblo de San Francisco, a saber 180 pesos que quedó debiendo a los bienes del difunto por un vale de resto de su legítima paterna y materna, asimismo, sus réditos y costas.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO