María de la Trinidad, mujer legítima de Alonso Díaz de la Cueva, vecina de Jalapa, dijo que su abuelo Diego del Moral, cacique y principal de los naturales de este pueblo, vendió a Agustina de Acosta, parda libre, un solar eriazo, ubicado en la calle que baja a la Ermita de Santiago, cuyas medidas son de 60 varas de frente y 120 de fondo, sin entregarle escritura correspondiente, y quien ahora la ha solicitado, por lo que vende a Agustina de Acosta, el mencionado solar con sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de censo, empeño e hipoteca, en 20 pesos de oro común que recibió su abuelo.
Don Alonso Díaz de la Cueva y el gobernador de San Andrés Tlanelhuayocan, Don Miguel Ramírez; sus alcaldes Don Juan Pérez y Don Juan Francisco, con licencia de la justicia de Jalapa, cancelaron la escritura que otorgaron para la escuela de dicho pueblo, de la cual, ambas partes se dieron por libres.
Alonso Díaz de la Cueva, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Juan Bernardino Rangel, de la misma vecindad, un pedazo de solar que mide 30 varas en cuadro, colinda con otro pedazo de solar de Aldonza de Gálvez, con callejón que cae a las casas de las tiradas, con calle que va al molino Lucas Martín, y con solar de Juan Bernardino Rangel. El solar se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, se vende con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, en 15 pesos de oro común.
Doña Francisca Ramírez, para la dicha información presentó por testigo a Don Alonso Díaz de la Cueva, oficial de sastre, vecino de Jalapa, quien dijo conocer a los contenidos en esta causa y como criollo de esta jurisdicción, sabe que la Hacienda nombrada Espanta Judíos del Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, tanto para su dueño como para los arrendatarios las ganancias han sido considerables, y no duda de la utilidad que se le seguiría al menor Antonio de Orduña Castillo, el conseguir su arrendamiento.
Mariana Josefa del Moral, vecina de Jalapa, vende a José Esteibar, vecino de Jalapa, un solar que tiene frente al Convento de San Francisco de este pueblo, el cual por una parte, linda con solar de la otorgante y con solar de Francisco de Vértiz; y por otra parte, con solar de Pedro García y con solar de Alonso Díaz de la Cueva, de 30 varas y media de ancho y 95 varas de largo, por el precio de 30 pesos de oro común.
Juan Díaz de la Cueva, como principal deudor, y Lorenzo Romero, dueño de recua, y Alonso Díaz de la Cueva, maestro de sastre, como sus fiadores, se obligaron a pagar a Gaspar de Thormes, mercader, vecino de Jalapa, 9 quintales y medio de purga llamada de \"Jalapa\", que valieron y montaron 94 pesos de oro común, para la Navidad que viene del presente año, con las costas de la cobranza.
Alonso Díaz de la Cueva, maestro de sastre, vecino de Jalapa, vende a Doña Aldonza Antonia de Neira Claver, un solar de este pueblo, ubicado en el callejón que baja a la Calle Real de San Francisco, de 25 varas de frente y de fondo hasta la esquina de dicho callejón, el cual es la mitad del solar que el otorgante hubo de Doña Gertrudis de Neira Claver, linda por el fondo con solar y casa de Ana González de Astudillo; a un lado con solar del otorgante, y por el frente, con dicho callejón, en el precio de 15 pesos de oro común.
Don Baltazar Hernández, gobernador del pueblo de San Andrés Telguayocan (Tlanelhuayocan); sus alcaldes Juan Ramírez y Juan Matías; regidor Pedro Martín, dijeron que por cuanto Su Majestad ha enviado una real cédula para que se pongan maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción, y en cumplimiento de ella, el Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, les nombró por maestro a Alonso Díaz de la Cueva, mestizo, vecino de Jalapa, por tiempo de cuatro años, a partir del 12 de mayo del presente año; y los otorgantes a pagarle 100 pesos de oro común anuales, 12 fanegas de maíz, un huevo el viernes y otro el sábado de cada semana por cada estudiante; dos reales a la semana para carne, medio real para sal y otro medio real para chile.
Josefa de Neira Claver, parda libre, vecina de Jalapa, mujer legítima que fue de José Esteban, difunto, dijo que éste compró a Mariana Josefa del Moral un solar eriazo, ubicado en la calle que sale de las gradas de la iglesia y Convento del Señor San Francisco, cuyas colindancias son con solar de Julián de Rivera, al poniente con solar de Melchora Sedano y al norte con solar de Alonso Díaz de la Cueva, que mide 30 varas y media de frente y 95 de fondo. Antes de morir José Esteban pidió que por el valor de la casa se impusiera que quedara por dote perpetuamente en misas rezadas y por tener ella que viajar a la Ciudad de México sin dejar de cumplir esa solicitud, otorga poder especial en primer lugar al Capitán Diego de Licona y en segundo a Miguel Jiménez Carralero y por falta de ambos a doña María de Neira Claver, a los 3 según el lugar y grado en que van nombrados, para que en su representación hagan la institución y fundación según las condiciones que fueron la voluntad de su marido.