Matías Lorenzo, vecino de Jalapa, vende a Diego de Orduña, residente en la provincia de Jalapa, una caballería de tierra en términos de Coatepec, al precio de 210 pesos de oro común.
Juana Díaz, como tutora y curadora de sus hijos Bartolomé Pérez, Francisco y Francisca, pide licencia a Diego de Orduña, Teniente de Alcalde Mayor, para que pueda proseguir la compañía que su marido, Sebastian Díaz, difunto, tenía con Juan de Quiroz sobre un trapiche de azúcar situado en tierras de Nexapa.
Diego de Orduña, acepta el traspaso del arrendamiento de un sitio de ganado menor propiedad de los naturales de Naolinco.
Diego de Orduña, Teniente de Alcalde Mayor de Jalapa, nombra a Juana Díaz, vecina de Jalapa, como tutora y curadora de sus hijos menores Bartolomé Pérez, Francisca y Francisco, con motivo del fallecimiento de su marido, Sebastián Díaz.
Juana Díaz presentó ante Diego de Orduña, Teniente de Alcalde Mayor, como testigos de su causa a don Antonio de Meza, don Alonso Pérez, y a don Juan López Ruiz, los cuales declararon que sería de gran utilidad y provecho para Juana Díaz y los menores, el proseguir la compañía con Juan de Quiroz.
Francisco de Orduña, vecino de la Puebla de los Ángeles, dio carta poder a Francisco Hernández de la Higuera y a Diego de Orduña, para que en su nombre pueda cobrar cualesquiera pesos de oro común que le debieren en esta Nueva España.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a cobrar a Diego de Orduña, Corregidor de Zacatlán, 300 pesos de oro común y entregárselos a su primo Blas Machado, para fin del mes de julio del presente año.
Don Antonio de Orduña Loyando, residente en el ingenio de San Pedro de Buenavista, hijo legítimo de Don Diego de Orduña, bisnieto del Conquistador Francisco de Orduña Barriga que vino con Don Fernando Cortés, dio su poder cumplido a Andrés Dallo, mercader vecino de la ciudad de México, y por su ausencia a Francisco de Orduña Castillo, su Mayordomo en el dicho ingenio, para que puedan cargar un censo de 14000 pesos sobre sus bienes que son el ingenio de azúcar San Pedro Buenavista, una hacienda de ganado mayor nombrada Espanta Judíos, con los sitios de estancia y una posesión de casas con sus tiendas, en la ciudad de Los Angeles, los cuales valen más de 230,000 pesos, sin muebles y menaje de casas.
El Capitán Don Antonio Fernández de Mancilla, regidor de la ciudad de México, residente en este pueblo, dio su poder cumplido al Capitán Don Diego de Orduña o a Manuel Francisco, vecinos de la ciudad de México, para que en su nombre y a su dita y crédito tomen de cualesquier persona, hasta la cantidad de 2200 pesos en reales, plata, joyas, géneros y mercaderías que hallaren.
Juan Prieto Rendón, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el Padre Fray Juan de la Vega, religioso de Nuestro Padre Santo Domingo en la Ciudad de México había vendido, antes de que tomara el hábito, a Luis de Guzmán, de la misma vecindad, un solar que sita en la calle que va al arroyo que llaman de Tía Chora, mide 50 varas de frente y 115 de fondo, linda con solar del otorgante y otro de Diego de Orduña, al frente con la calle o callejón. La venta se hace en 40 pesos de oro común, 20 de ellos los tenía recibidos, 11 que se gastó en aclarar la propiedad y los 9 restantes están pagados, y para la revalidación y saneamiento le dio orden para que le hiciera escritura al comprador, en cuya virtud otorga la presente escritura de venta.