José Pérez Toledano, natural del pueblo de Teziutlán, vecino de esta Villa, hijo legítimo de Diego Pérez Toledano y de Micaela Pérez, ambos difuntos, otorga su testamento donde declara ser viudo de Rosalía de la Encarnación García, quien lo fue también de Miguel Pérez, con quien no tuvo hijos. Nombra como su albacea a su primo don Francisco de Paula Cortés, de esta misma vecindad, a quien también nombra como su heredero.\t
Diego Pérez Toledano, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juana Agustina de la Gala, de la misma vecindad, cien pesos luego que tome estado o tenga 25 años, o falleciendo para su entierro y a quien por ella fuere parte legítima, y en el interín que llega cualquier caso, se obligó a pagar el 5 por ciento de réditos en cada un año.
Juan Antúnez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende al Alférez Diego Pérez Toledano, vecino del pueblo de Teziutlán, un sitio de ganado menor nombrado El Meadero, ubicado en la jurisdicción de Jalapa, que compró a censo redimible a Doña María de Estupiñán, vecina de la ciudad de México, linda con sitio de Diego Ordóñez. Por la parte de arriba, colinda con tierras de Bartolomé de la Peña; por la parte de abajo, con tierras que llaman de Castillo; y por otra parte, con el llano de Jalapa, con sus aguas, pastos, abrevaderos, entradas y salidas, en el precio de 400 pesos de oro común. Los 300 a censo redimible, y de los cuales, 200 pertenecen a Doña María de Estupiñan, y los 100 restantes, a una huérfana que la susodicha crió en su casa.
Doña Juana Agustina de la Gala, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a Don José Antonio Manrique, vecino de Jalacingo, y a Don Lucas Francisco de Ayala, vecino de Jalapa, para que en su nombre cobren de Don Diego Pérez Toledano, vecino de Teziutlán, 100 pesos de oro común y 5 pesos más de sus réditos que le debe.
El Capitán Fernando Domínguez de la Oca, el Alférez Juan Pérez de Medina, Francisco Fernández de Velasco, Francisco Becerra, Francisco López, Diego Pérez Toledano, Jerónimo Valdéz, Manuel Martínez, Rodrigo de Chávez, entre otros vecinos de Teziutlán, habiendo acordado según les conviene a todos de mancomún y en nombre de su provincia, otorgan poder especial al Doctor Carlos Bermúdez, Abogado de la Real Audiencia de México y Catedrático en la Real Universidad, para que en sus nombres parezca ante el Rey, sus Tribunales de Reales Alcabalas y pida sea servido de mandar que por el tanto que le tocó a esta provincia en el remate de las alcabalas que se le hizo a don Melchor Francisco Sánchez, se le den a esta provincia, y en caso negado, exprese agravios y pida se abra el remate hasta lograr que esta provincia sea beneficiada.
El Alférez Don Diego Pérez Toledano, vecino de Teziutlán, dio su poder cumplido a Melchor Vázquez y a Antonio Pérez, sus hijos, vecinos de este pueblo, para que en su nombre reciban y cobren de cualesquier personas, las cantidades de pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes que le deban hasta el día de hoy o adelante debieren; y para que puedan vender sus semillas, ganados, tierras y otros bienes muebles y semovientes que al presente tiene.