Juan de Olivares, Alguacil Mayor de Jalacingo, por mandamiento del Teniente General Alonso Tirado, nombrado por el Alférez Don Pedro Valderrama y Valenzuela, Justicia Mayor de dicho pueblo, dio posesión a Gregorio Suárez Tello de su hacienda nombrada Tenextepec, de las casas y tierras a ellas pertenecientes.
Gregorio Suárez Tello, dueño de la hacienda de Tenextepec, jurisdicción de Jalacingo, se obligó a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 72 pesos y 3 tomines y medio de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganados y lana, del diezmo del año pasado de 1679, de su hacienda de Tenextepec y del rancho de los herederos de Simón Hernández, en los plazos siguientes: 38 pesos y un tomín, para fin del mes de diciembre del presente año, y los 34 pesos y 2 tomines y medio, para fin del mes de agosto de 1681.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, como principal obligado, y Sebastián Pérez, vecino de la provincia de Teziutlán, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 180 pesos y 4 reales de oro común, por otros tantos que valieron y montaron 250 cabezas de ganado ovejuno, de la hacienda del dicho Sebastián Pérez, del diezmo del año pasado de 1680, que dicho principal compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de agosto del año venidero de 1682, todos juntos en una paga.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 177 pesos de oro común, por otros tantos que valieron la cantidad de semilla, ganados y lana del diezmo del año pasado de 1678, de su hacienda de Tenextepec y de la hacienda de Sebastián Pérez, para fin del mes de agosto del año venidero de 1680.
Don Bartolomé de Castro, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Doña Melchora Chacón de los Reyes, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, viuda de Antonio García Monzaval, vende a Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador del desierto de Perote, un rancho de labor que se compone de una casa de piedra, cubierta de teja, y cuatro caballerías de tierra, ubicadas en términos del pueblo de Xilotepec, en esta jurisdicción; las dos de ellas \"en una sabaneta y arboleda entre el paraje que fue de la venta nombrada de Aguilar y la que era la venta nombrada Sedeño; y las otras dos, en el paraje que llaman los naturales Tlalcuetlan, entre la venta que fue de Sedeño y la de Los Naranjos\", por el precio de 1250 pesos de oro común, los mil que están cargados en dicho rancho de un censo redimible a favor de la capellanía que al presente sirve por capellán interino el Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado de Jalapa.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador en el desierto de Perote, dio su poder cumplido a su yerno Felipe Barrera Gayón, vecino de dicho desierto, para que en su nombre parezca ante el Tribunal de Testamentos, Capellanías y Obras Pías de la ciudad de la Puebla de Los Ángeles, y pida se le haga buena la venta de la hacienda de labor nombrada Tenextepec, de la jurisdicción de Jalacingo, que le vendió la Obra Pía de Casa y Huérfanas del pueblo de Jalacingo y Atzalan; o que se le dé por libre del cargo del censo de 2000 pesos, en que dicha obra pía le vendió la hacienda; y pida se le paguen las mejoras y reparos que le hizo, pues Don Pablo de Rojas Porres y Villalón, Juez de medidas de tierras, se la tiene embargada para adjudicársela a Su Majestad, en virtud de que no hay más títulos que la escritura de venta otorgada a su favor por la dicha obra pía, quien la hubo por remate.
José Méndez, vecino del desierto de Perote, dijo que Don Gregorio Suárez Tello, vecino de dicho desierto le vendió la hacienda de Tenextepec y un sitio de ganado mayor nombrado Nacaspatlahua, en precio de 2550 pesos de oro común; los 2000 con cargo a la Obra Pía de Casar Doncellas Pobres que mandó instituir Don Antonio de Guevara Unzueta, atento a lo cual, reconoce dicho censo y se obligó a pagar a dicha obra pía fundada en el pueblo de Atzalan, 100 pesos de tributo anual.
El Bachiller Juan de Landa, clérigo, presbítero, cura beneficiado del pueblo de Jalacingo, como patrón de la obra pía que para casar doncellas pobres mandó instituir Don Antonio de Guevara Unzueta, vecino que fue de Atzalan, vende a Gregorio Suárez Tello y a Doña Agustina de Córdoba, su legítima mujer, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, una hacienda de labor nombrada Tenextepec que poseía Melchor García de Palacios, con un sitio a su linde de ganado mayor nombrado Nacaspatlahua, con sus casas de vivienda, una troje, una caballeriza de pared cubierta de zacate, sin ganado, avío ni apero, en el precio de 2000 pesos de oro común, que han de quedar cargados a censo principal sobre ella, a partir del 1 de septiembre del presente año.
Don Gregorio Suárez Tello, dueño de la hacienda de labor nombrada Tenextepec y del sitio de ganado mayor llamado Nacaspatlahua, que hubo y compró a la Obra Pía de Casar Doncellas Pobres que mandó instituir Don Antonio de Guevara Unzueta, y como tal propietario, vende la dicha hacienda y sitio de Nacaspatlahua a José Méndez, vecino del desierto de Perote, en el precio de 2550 pesos de oro común, los 2000 pesos a censo redimible en favor de la obra mencionada y los 550 pesos en reales de contado.
Don Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador en la jurisdicción de Jalapa, vende a Don Juan Bravo de Alarcón, vecino de Jalapa, un rancho de labor en esta provincia, que hubo de Doña Melchora Chacón de Reyes, vecina que fue de la nueva ciudad de Veracruz; dicho rancho se compone de cuatro caballerías de tierra, las dos de ellas ubicadas en una sabaneta en el paraje que fue la venta nombrada de Aguilar y el que era la venta de Sedeño; y las otras dos, en el paraje que los naturales llaman Tlalcuetlan, entre la Venta que fue de Sedeño y la de Los Naranjos; con el cargo de mil pesos que están impuestos en él, a censo redimible a favor de una capellanía que sirve por capellán interino el Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado de Jalapa, por el precio de 1637 pesos y 4 tomines de oro común.