Sebastián Pérez, vecino de Teziutlán, criador de ganado mayor, vende al Colegio del Señor San Ildefonso de la ciudad de Los Ángeles, y al Padre Pedro de Anguiano, procurador, en su nombre, dos sitios de tierra, el uno de ganado menor nombrado Tzinacamostoque, ubicado en términos de Tepeyahuatepec, jurisdicción de San Juan de los Llanos; y el otro, de ganado mayor nombrado Talpopoca, situado en términos de Teziutlán, por el precio de 400 pesos de oro común.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 177 pesos de oro común, por otros tantos que valieron la cantidad de semilla, ganados y lana del diezmo del año pasado de 1678, de su hacienda de Tenextepec y de la hacienda de Sebastián Pérez, para fin del mes de agosto del año venidero de 1680.
Sebastián Pérez, vecino de la jurisdicción de Teziutlán, criador de ganado menor, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 150 pesos y 5 tomines de oro común, por otros tantos que valieron 241 cabezas de ganado cabrío de la mesa del diezmo del año pasado de 1677, de la hacienda de Antonio de Soria, de la hacienda de Blas Ibáñez y de la hacienda de José Ibáñez, para fin del mes de agosto de 1679.
Sebastián Pérez, criador de ganado menor, vecino de Teziutlán, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 375 pesos de oro común, por otros tantos en que se compuso con dicha Santa Iglesia por los diezmos de la jurisdicción de Teziutlán, por tiempo de tres años primeros siguientes (1679, 1680, 1681), a razón de 125 pesos en cada uno.
Don Clemente de la Fragua, vecino y del comercio de la Ciudad de la Puebla, otorga poder especial a don Francisco Santa Cruz, vecino de la Ciudad de la Habana, para que en su nombre extorne 4 090 pesos que registró en Veracruz don Sebastián Pérez de orden y por cuenta y riesgo del otorgante, en plata doble de la nueva estampa, en el navío San Ildefonso, su maestre don Clemente Fernández de Elías, y otros 4 000 pesos que registró en el navío San Pedro Alcántara, su maestre don Juan Manuel Irizarri. Ambas partidas componen 8 090 pesos consignados a don Juan Antonio Carazo, vecino de Cádiz.
El Doctor Ignacio Ponce de León y Maroto, miembro del Consejo de su Majestad, Oidor Fiscal del Crimen de la Real Audiencia de Guadalajara, otorga poder especial a don Ambrosio Sagarzurieta, Fiscal de lo Civil de la misma Real Audiencia, junto con don Pedro Ponce de León, vecino de Guadalajara, para que en su nombre cobren los sueldos que le corresponden por su plaza, así como para la venta de un esclavo negro de nombre Juan Antonio, de origen inglés, en el precio de 300 pesos a don Sebastián Pérez, vecino de La Habana.
Don Juan Antonio de Bárcena, vecino y del comercio de la Ciudad de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, ha recibido de don Clemente de la Fragua, vecino y del comercio de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, por medio de una libranza que a favor del otorgante y contra don Sebastián Pérez, vecino de Veracruz, giró dicho don Clemente, 16 108 pesos correspondiente a la tercia parte del caudal que quedó por bienes del difunto don Manuel Antonio de Alonso, vecino que fue de la Ciudad de Cádiz, padre de doña María Bárbara de Alonso, mujer legítima del otorgante.\t
Juan García Valero, Alférez, vecino de los Ángeles, con poder que tiene otorgado de Sebastián Pérez, vende un negro llamado Domingo [Anton] de tierra Angola, de edad de veinticinco años poco más o menos, que estaba huido y al presente está preso en el pueblo de San Juan Quescomatepeque [Coscomatepec] de esta jurisdicción. Se lo vende al Capitán Pedro Salgado y Castro, Alcalde Mayor de esta villa, en precio de 237 pesos de oro común.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDODon Clemente de la Fragua, vecino de la Ciudad de la Puebla, residente en esta Villa, otorga poder especial a don Francisco Santa Cruz, vecino de la Habana, para que extorne la cantidad de 8 000 pesos que de orden del otorgante registró don Sebastián Pérez, vecino de Veracruz, a saber 4 000 pesos en el Navío de Guerra San Ildefonso, su maestre don Clemente Fernández de Elías, y los 4 000 pesos restantes en el San Pedro Alcántara, su maestre Juan Manuel de Irizarri, por cuenta y riesgo de la testamentaria del difunto don Manuel Antonio de Alonso, vecino de Cádiz, para entregar en dicha ciudad a don Juan Antonio Carazo.
Doña María Manuela Callejo, viuda y albacea testamentaria de don Ignacio Muñoz, tutora, curadora y tenedora de sus hijos, revoca el poder otorgado a don Sebastián Pérez, vecino de la Nueva Veracruz, y lo otorga en carácter general a don Tomás Martínez, su segundo marido, para que siga y defienda demandas articuladas, solicite embargos y desembargos, tome posesión con amparo y lanzamiento ejerciendo todas las funciones que le son concedidas por derecho.