Isabel López, viuda, mujer que fue de Francisco de Cózar, se obliga a dar y pagar a don Vasco de Guzmán, Corregidor del pueblo de San Antonio, 90 pesos de oro común, los cuales son por razón de dos borricos y dos yeguas de diferentes hierros y colores que por su orden y comisión me vendió Juan Márquez, labrador residente en el valle de San Pablo.
Juan Márquez y María Márquez Moreno, vecinos de Huamantla, por sí mismos y por los demás hermanos, venden al Sargento José de Rueda, vecino de dicho pueblo, un cuarterón de solar que heredaron de sus padres en el citado pueblo de Huamantla, linda con casas de Andrés de Anzures, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 35 pesos y 2 reales de oro común, en que fue tasado por dos maestros alarifes.
El Bachiller Lorenzo Matamoros, clérigo, vecino y labrador en la provincia de Tlaxcala, como su principal obligado, y José Espinosa de los Monteros, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 271 pesos y un tomín de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas y ganados del diezmo del año pasado de 1680, de la hacienda del Sargento Mayor Don Alonso de Castro, del rancho de Juan Márquez, de la hacienda de Juan Díaz, de la hacienda de Nicolás Ortega[Nicolás de Ortega], del rancho de Francisco Domínguez, de la hacienda de Francisco Salazar, de la hacienda de Don Astacio de Benavides, y de la del dicho principal, quien compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.