Nicolás Suárez, escribano real y público de San Juan de los Llanos, como principal obligado, y Marcos Díaz de Córdoba, de la misma jurisdicción, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, hasta la cantidad de 100 pesos de oro común, más o menos lo que montare el diezmo del trigo causado el año pasado de 1682, de las haciendas que poseen en dicha jurisdicción Don Juan de Calva Gálvez, Don Juan López de Soria y Ana de Castellanos, que compraron al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para la Navidad del presente año de 1683.
Juan de Ávila y Vique, vecino de de la provincia de San Juan de los LLanos, como principal obligado, y Doña Constanza Rodríguez de Escalona, vecina de dicha jurisdicción, como su fiadora, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 170 pesos y 5 tomines de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganados y lana, del diezmo del año pasado que los susodichos compraron al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, de su hacienda nombrada San Diego Mazatepec, para fin del mes de diciembre del presente año.
Pedro Canelos, vecino y labrador de la provincia de Tepeaca, como principal obligado, y Martín de la Calle, como su fiador, vecino de Jalacingo, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 95 pesos y 3 tomines de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas y ganados del diezmo del año pasado de 1680, de la hacienda del principal nombrada Nuestra Señora del Pópulo, y éste compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Capitán Don Antonio Díaz de Córdoba, como principal obligado, y el Bachiller Nicolás Díaz de Córdoba, como su fiador, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 599 pesos, 3 tomines y medio y 2 granos de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas del diezmo del año pasado de 1678, que compraron al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre de 1679.
El Bachiller Lorenzo Matamoros, clérigo, vecino y labrador en la provincia de Tlaxcala, como su principal obligado, y José Espinosa de los Monteros, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 271 pesos y un tomín de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas y ganados del diezmo del año pasado de 1680, de la hacienda del Sargento Mayor Don Alonso de Castro, del rancho de Juan Márquez, de la hacienda de Juan Díaz, de la hacienda de Nicolás Ortega[Nicolás de Ortega], del rancho de Francisco Domínguez, de la hacienda de Francisco Salazar, de la hacienda de Don Astacio de Benavides, y de la del dicho principal, quien compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
José Espinosa de los Monteros, vecino y labrador de la provincia de Tlaxcala, como principal obligado, y el Bachiller Lorenzo Matamoros, presbítero, vecino de dicha provincia, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 331 pesos y 5 tomines de oro común, por otros tantos que montaron las semillas y ganados de la hacienda del principal nombrada Nuestra Señora del Carmén, del diezmo del año pasado de 1680, que el otorgante compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de agosto del año venidero de 1682.
Gregorio Suárez Tello, vecino y labrador de la provincia de Jalacingo, como principal obligado, y Sebastián Pérez, vecino de la provincia de Teziutlán, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 180 pesos y 4 reales de oro común, por otros tantos que valieron y montaron 250 cabezas de ganado ovejuno, de la hacienda del dicho Sebastián Pérez, del diezmo del año pasado de 1680, que dicho principal compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de agosto del año venidero de 1682, todos juntos en una paga.
Juan de Olivares, Alguacil Mayor de la Provincia de Jalacingo, vecino del desierto de Perote, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 87 pesos y 2 tomines de oro común, que valieron el diezmo de las semillas, ganados y lana, de su rancho nombrado Pinaguizapa, y que compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Capitán Antonio Beltrán, dueño de los Molinos de Perote, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de los Ángeles, 58 pesos y 6 tomines de oro común que valieron las semillas y ganados, del diezmo del año pasado de 1677, de su rancho llamado La Venta de Lovillo, que compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
El Capitán Antonio Beltrán, vecino del desierto de Perote, jurisdicción de Jalacingo, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, 52 pesos y medio real de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganados y lana, del diezmo del año pasado de 1679, de su rancho nombrado La venta de Lovillo, y que compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, en los plazos siguientes: 32 pesos y 4 tomines para fin del mes de diciembre del presente año, y los 19 pesos y 4 tomines y medio, para fin del mes de agosto del año venidero de 1681.