María Fernández Marín, viuda del Contador Juan de Echagaray, otorga libertad de esclavitud a Mariana, esclava negra de año y medio, hija de los esclavos Luis Guillermo e Isabel.
María de los Dolores del Moral, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de José del Moral y de Margarita Palacios de la Higuera, españoles difuntos, otorga su testamento donde declara que es doncella y no tiene herederos. Nombra como su albacea a su sobrino Pedro del Moral y como su heredero universal a Pedro y Felipe del Moral, sus sobrinos, y como sabedores que son de lo bien que le ha servido la morena Mariana, le den a ésta la tercia parte de sus bienes en justa compensación. Asimismo declara que los bienes que tiene lo sabe su albacea.
Miguel de la Rosa Ballesteros, Petrona de la Rosa Ballesteros y Ana de la Rosa Ballesteros, vecinos del pueblo de Coatepec, mayores de 25 años, venden al General Pedro Fernández de Santillán, vecino de esta jurisdicción, una esclava mulata nombrada Mariana, de 24 años más o menos que compraron a Miguel Ruiz de Aguilar, vecino de la Ciudad de Puebla de los Ángeles como consta en la escritura, cuya esclava se encuentra libre de censo, empeño e hipoteca, sin asegurarla de tachas, vicios o defectos, en precio de 340 pesos que por su valor ha pagado.
Don Francisco de Salazar Maldonado[Francisco Salazar de Maldonado], dueño de la hacienda de Sotoltepec, y Alguacil Mayor de San Juan de los Llanos, vende al Capitán Francisco García López, vecino del pueblo de Jalapa, un esclavo mulato, criollo, nacido en su casa, hijo de su esclava Mariana, de 16 años de edad, sujeto a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y de otra enajenación, sano de sus miembros; sin asegurarlo de ladrón, huidor, borracho ni de otro defecto, por el precio de 320 pesos de oro común.
Don Nicolás Ventura de Acosta, hijo legítimo y heredero de don Ventura de Acosta, y debido a las muchas deudas que dejó su padre, otorga que vende a don Fernando Álvarez, vecino del pueblo de Xicochimalco, tres esclavos negros nombrados Antonio de 20 años, Mariana de 16 a 18 años, y a José de 4 años, los tres hijos de una esclava negra de dicho su padre nombrada Dominga. Los vende por precio de 450 pesos.
Agustina de Orduña Castillo, viuda de Diego Alonso de Villanueva, vecino del pueblo de Naolinco, por lo que le toca de su dote y como heredera de su marido, vende a Hipólito de la Peña, de la misma vecindad, una mulata esclava criolla, nacida en su casa, nombrada Mariana, de 19 años más o menos, hija de Juana Ceferina; dicha esclava es parte de la dote que llevó, sin asegurarla de ningún vicio, defecto ni enfermedad, en 400 pesos de oro común en reales que por su valor le ha entregado.
El General Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, residente en Jalapa, arrendatario del ingenio San Pedro Buena Vista, dijo que el 30 de diciembre de este año, Miguel de la Rosa Ballesteros, Petrona de la Rosa Ballesteros y Ana de la Rosa Ballesteros le otorgaron escritura de venta de una mulata nombrada Mariana de 24 años más o menos en 340 pesos; aclaró que en realidad la compró para Mateo Hernández, Escribano de Rinconada del Marquesado, por lo que retrocede, renuncia y confiere a Mateo Hernández para que disponga de ella a su voluntad.
María de los Dolores del Moral, vecina del pueblo de Jalapa, hija de los difuntos José del Moral y de Margarita Palacios de la Higuera, con poder que tiene de su difunta madre, otorga libertad a Gregorio, hijo de una esclava de nombre Mariana.
Don Ventura de Acosta, Administrador de los trapiches de la señora de la Concepción y San Diego, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, otorga en donación a doña María Nicasia Meléndez, su legítima esposa, una esclava negra de nombre Mariana, mulata de color cocho, de 18 a 20 años de edad.
Doña María de los Dolores del Moral, hija legítima de padres difuntos y vecina del pueblo de Jalapa, otorga carta de libertad a una esclava mulata, nombrada Mariana de 34 años, misma que heredó de su difunta madre, doña Margarita Palacios de la Higuera.