Diego de Herrera Almazán, como principal obligado, y Nicolás Molina, como su fiador, vecinos de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, 298 pesos 4 tomines de oro común, por otros tantos que valieron las semillas y ganados de la hacienda del principal nombrada San Diego Jalapasco, del diezmo del año pasado de 1681, que compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del presente mes del año de la data.
Juan de la Santa Cruz Morgado, vecino del Pago de San Andrés Chalchicomula, como principal obligado, y Nicolás de Herrera Almazán, de la misma vecindad, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 202 pesos 7 tomines de oro común, por otros tantos que valieron las semillas del diezmo del año pasado de 1681, que compró el principal al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, de la hacienda de Simatepec, propiedad del fiador, y de la hacienda del Bachilller Diego de Herrera Almazán, ambas en el Pago de San Andrés Chalchicomula, para fin del presente mes de diciembre del año de la data.
Testamento de Don Diego de Herrera Almazán, dueño de la hacienda de San Diego Jalapasco, hijo legítimo de Don Diego de Herrera Almazán y de Doña Mariana de Villar, difuntos, dueños que fueron de esta hacienda, de donde es natural el otorgante.
El Bachiller Diego de Herrera Almazán, presbítero, domiciliado de este obispado de la Puebla de los Ángeles, labrador en la provincia de Tepeaca, como principal obligado, y don Francisco Tello de Orozco[Francisco Tello Ramírez de Orozco], vecino de la ciudad de Los Ángeles, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de Los Ángeles, 220 pesos 7 tomines y 6 granos de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semilas, ganados y lana, del diezmo del año pasado de 1678 de la Hacienda de San Nicolás, doctrina de San Salvador El Seco, propiedad de María Barrientos, y del rancho de San Miguel, Pago de San Andrés Chalchicomula, propiedad de María de Aguilar, que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero colector, para fin del mes de diciembre del presente año.
Bartolomé Fernández, vecino y labrador en el Pago de San Andrés Chalchicomula, como principal obligado, y Andrés de Lillo, vecino de dicho pago, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 154 pesos, 4 reales y un tomín de oro común, ganado ovejuno, a 6 reales cabeza, del diezmo del año pasado de 1680, de la Hacienda de San Diego Jalapasco, propiedad de Diego Herrera Almazán[Diego de Herrera Almazan], y que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.
Don Diego de Herrera Almazán, dueño de esta hacienda, revocó el poder general que le dio al Lic. Don Juan de Roa Anzures, vecino de la ciudad de Los Ángeles, y por la presente, da su poder cumplido a Antonio de Herrera, su hijo, para que en su nombre reciba y cobre los pesos de oro, plata, joyas, esclavos, ganados, y otros bienes raíces y muebles, que le fueren debidos por cualesquier personas en esta Nueva España.
Diego de Herrera Almazán, labrador de la provincia de Tepeaca, como principal obligado, y José de Herrera, como su fiador, vecino de dicha provincia, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 751 pesos y 3 tomines de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas, ganados y lana del diezmo de la hacienda del dicho principal nombrada San Diego Jalapasco, del año pasado de 1678, que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre de 1679.
El Capitán Don Gaspar Carlos de Rivadeneira, vecino de la ciudad de Los Ángeles, vende a Gabriel Fernández de Lara, vecino de la jurisdicción de San Andrés Chalchicomula, dos sitios de ganado menor, ubicados en los llanos de San Andrés Chalchicomula, que uno linda con la hacienda de Diego Figueroa, con tierras del otorgante y con el pueblo de San Andrés; y el otro sitio, linda por el norte con tierras de Diego de Herrera Almazán; por el sur, con tierras de Cristóbal Sánchez Lechuga; por el oriente, con los linderos del sitio antecedente; y por el poniente con tierras de Alonso Gómez, libres de censo, empeño e hipoteca, en el precio de 1500 pesos el primero y 2250 pesos el segundo, lo que sumó un total de 3750 pesos, a censo redimible a favor del vendedor, y una renta de 187 pesos y 4 reales anuales de tributo.
Diego de Herrera Almazán, como principal obligado, y Francisco de la Barrera, vecino de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 191 pesos y un tomín de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas y ganados, del diezmo del año pasado de 1679, de la hacienda del principal nombrada San Diego Jalapasco, Pago[pueblo] de San Andrés Chalchicomula, para fin del mes de diciembre del presente año(1680)
Alonso Guerra, como principal, y Diego de Herrera Almazán, como su fiador, vecinos y labradores de la provincia de Tepeaca, dieron su poder cumplido a José Méndez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que en sus nombres pueda otorgar y aceptar la escritura de arrendamiento de la hacienda de ovejas y trasquila que Don Francisco de la Higuera Matamoros tiene en el Pago de San Salvador El Seco, con todas sus tierras y sitios de agostaderos en tierra caliente, por tiempo de seis años, a partir del 15 de septiembre de 1680, a razón de 65 pesos de oro común por cada millar de ovejas que se expresaren en la escritura de arrendamiento.