Nicolás Ruiz, mulato, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, y Juan Román Castillo, residente en el real de minas de San Miguel Tachaque, y por otro nombre Alchichica, jurisdicción de Tepeaca, se obligaron a que dentro de mes y medio, a partir de hoy día de la fecha, darán al Bachiller Iñigo López de Mendoza, beneficiado por Su Majestad del pueblo de Teziutlán, y a Nicolás Pérez Toledano, de la misma jurisdicción, una hacienda de fundición de paradilla con dos hornos para fundir metal, y otro de afinación, con todo lo necesario para su avío. Con la condición de que les han de dar 200 pesos en reales en un plazo de 20 días, los cuales se sacarán de lo primero que se fundiese, le darán al maestro Nicolás Ruiz por su trabajo 60 pesos, y les han de dar la mitad de cada una de las minas que tiene denunciadas, que son: San Miguel, La Descubridora, Santa Clara, y Jesús Nazareno. Lo que se gastare de salarios en gente, bastimentos y otros insumos en las dichas minas, ha de ser por cuenta de los cuatro socios.
Juan de Campo y Anaya y doña Juana Martínez, su legítima mujer, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a Nicolás Pérez Toledano, vecino del pueblo de la Punta de Nautla, una esclava negra nombrada Melchora de más de 40 años de edad con un hijo nombrado Juan de más de 2 años, uno y otro criollos, mismos que compró a Domingo Palmeros, de esa misma vecindad, el 27 de marzo de 1721. Los vende como esclavos cautivos, sujetos a servidumbre, libres de empeño, hipoteca y enajenación, sin asegurárselos de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 340 pesos de oro común cuya cantidad ha recibido.
Don Manuel Pérez Tirado, natural de la cabecera de Teziutlán, hijo legítimo de Don Nicolás Pérez Toledano y doña Micaela Tirado, casado en primeras nupcias con doña Ana María Mojica, difunta y vecina de Jalapa, en segundas nupcias con doña María Barrera, natural del pueblo de Nautla, y en terceras nupcias con doña Micaela Jerónima Valadez, vecina de Real del Monte, nombra por albaceas testamentarios a don Jerónimo Rebolledo y como herederos universales a doña María Manuela Toledano, hija legítima de su primer matrimonio, junto con Antonia María de 13 años e Isidro José de 8 años, hijos legítimos de su tercer matrimonio.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, da en arrendamiento a don Nicolás Pérez Toledano, vecino del pueblo de Teziutlán, las alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, Teziutlán, Atempa, Papantla, Tetela y Jonotla, por el periodo de 5 años, con una paga de 1, 882 pesos 5 y medio reales.
Doña María Fernández Marín, viuda del contador don Juan de Echagaray, otorga poder especial a don Nicolás Pérez Toledo, por ausencia de don Juan Calderón, vecinos de Teziutlán, para cobrar a Bernabé Bello Gordillo y Bernabela González y Lucas de Orlachea, sus deudores.
Don Laureano Fernández de Ulloa, residente del pueblo de Jalapa y arrendatario de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción, Jalacingo, Teziutlán, San Juan de los Llanos, Papantla y Jonotla, da en arrendamiento las alcabalas de Jalacingo y Teziutlán a don Nicolás Pérez Toledano, vecino del pueblo de Jalacingo, por el periodo de 4 años, con una paga de 1,885 pesos 5 reales.
Don Laureano Fernández de Ulloa, residente del pueblo de Jalapa y arrendatario de las Reales Alcabalas de esta jurisdicción de Jalacingo, Teziutlán, Atempa, Papantla, Jonotla y San Juan de los Llanos, da por cancelada la escritura hecha a favor de don Nicolás Pérez Toledano, vecino del pueblo de Teziutlán a quien le arrendó las alcabalas de Jalacingo y Teziutlán de fecha 25 de Agosto de 1745.
Manuel Pérez Toledano y Tirado, vecino de Teziutlán, casado con Ana María de Mojica, otorga poder para testar y nombra por sus albaceas a su padre Nicolás Pérez Toledano y a Francisco de Aguirre, para que hagan y ordenen su testamento en donde declara, sea sepultado en la Iglesia de San Francisco, que se den las mandas forzosas; fue casado con Ana María de Mojica, cuando se casaron el tenía un atajo de mulas aparejadas y debía como 100 pesos, y ella no llevó cosa alguna, no tuvieron hijos, nombra herederos a su mujer e hijos en caso de que los llegaran a tener.
Antonio Ceballos, vecino de Teziutlán, quien tiene orden de don Nicolás Pérez Toledano y de doña Antonia Tobal, marido y mujer, vecinos del mismo pueblo, para vender una esclava mulata blanca, nombrada María Francisca, de 17 años, a don Joaquín Ildefonso de Torquemada, vecino del pueblo de Jalapa, libre de empeño, sin asegurarla de defecto, vicio ni enfermedad, al precio de 200 pesos.
Don Laureano Fernández de Ulloa, vecino de este pueblo, Administrador de las Reales Alcabalas del mismo, otorga poder especial a don Nicolás Pérez Toledano, residente del pueblo de Teziutlán, para que administre las Alcabalas de la jurisdicción de Teziutlán y Jalacingo.