Juan Ruiz, zapatero, dijo que por cuanto Melchor, mulato también zapatero, le tenía hecho un conocimiento por 21 pesos de oro común y el susodicho se había ido; ahora Juan de Moya por hacer bien y merced al dicho Melchor le pagó en reales tal cantidad, de que se da por entregado, y le dio poder para que pueda cobrar después, del dicho Melchor o de quien deba pagar, la cantidad señalada.
Se notificó a Juan Ruiz, persona que lleva a cargo la recua de su padre Sebastián Ruiz, vecino de Acazingo [Acatzingo], para que no baje a la Nueva Veracruz con los indios que lleva, llamados Sebastián y Diego, en conformidad con la ordenanza de 11 de agosto de 1623, que lo prohíbe desde primero de junio de cada año hasta cinco de octubre.
Juan Ruiz, mayordomo y administrador de la cuadrilla de carros de Diego García Caballero, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó bajar hacia la Nueva Veracruz y llevar en servicio de sus carros los indios e indias siguientes: Francisco, Capitán, y Mila, su mujer; Joseph [José] y María, su mujer; Juanillo, soltero; Mateguelo, su mujer se quedó arriba; Diego, soltero; Cholula Juan y María, su mujer; Melchorillo y Marta, su mujer; Felipe y Francisca, su mujer; Juanillo, pastor, soltero; Juanillo, muchacho; Andrés y María, su mujer; Juanillo Quintero, muchacho. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a lo dispuesto y ordenado por Su Majestad.
Ante el corregidor compareció Juan Ruiz, mayordomo de la cuadrilla de carros de Diego García, quien manifestó llevar en ella 54 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 26 y 27 de octubre del presente año, para entregar en México al Capitán Martín de Chavarría, a Pedro de Medina, a don Teodoro de Fuentes y en Tepeaca a don Fernando de Álvarez 24 de ellas, cuya imposición monta 1 350 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Se tomó la razón de 3 pipas de vino en 18 barriles, que el Capitán Juan Navarro y el Sargento Manuel Roldán, vecinos de la Veracruz, remiten a la Puebla, en recua de Juan Ruiz para entregar una de ellas a Nicolás de Velasco y las otras 2 a Juan Delgado.\n
Se tomó la razón de 25 botijas de vino trasegadas en 6 barriles, que lleva Pedro de Cuéllar en su recua de mulas, para Juan Ruiz en Tlaxcala.\n
Se tomó la razón de una pipa de vino, que lleva Bartolomé Serrano en su recua de mulas, para entregar en Tlaxcala a Juan Ruiz.\n
Se tomó la razón de 2 barriles de vino, que lleva Juan Ruiz para entregar en la Puebla a Pedro Asencio.\n
Se tomó la razón de 6 pipas de vino en 36 barriles que lleva en su recua Juan Ruiz, vecino de la Puebla, a entregar en dicha ciudad a Andrés de Cárdenas.
Ángela de Quiroz, viuda de Blas Ramírez, vecina del pueblo de Jalapa, vende a Tomás de Acosta, español y vecino de este pueblo, una casa con solar, de madera y techada con tejas, el solar mide 11 varas y media de frente y 63 varas de fondo, linda al norte con la Calle de Tecuanapa y casas que fueron del Capitán don Andrés Monares de Vargas, al oriente con casa de don José de Castro, al sur con solar de Blas Rodríguez y al poniente con casa y solar de Clara de Quiroz, viuda de Juan Ruiz, al precio de 122 pesos y 7 reales.