Don Antonio Tomás, Alcalde Mayor de Jalapa, mandó tocar una trompeta e hizo pregonar por voz de Juan Feliciano, pregonero, el abasto de las carnicerías como se acostumbra.
El dicho Alcalde Mayor, hizo pregonar las carnicerías y abasto de Jalapa por voz de Juan Feliciano, diciendo que quien quisiere hacer postura lo haga con el Alcalde Mayor, y están puestas en 7 libras de toro o novillo por un real, y 2 libras de carnero por un real.
El dicho Alcalde Mayor, hizo pregonar las carnicerías y abasto de este pueblo, por voz de Juan Feliciano, diciendo que quien quisiere hacer postura lo haga con el Alcalde Mayor, y están puestas 7 libras de toro o novillo por un real, y 2 libras de carnero por un real.
El dicho Alcalde Mayor, hizo pregonar las carnicerías y abasto de este pueblo, por voz de Juan Feliciano, pregonero, diciendo que quien quisiere hacer postura lo haga con el Alcalde Mayor, y están puestas 7 libras de toro o novillo por un real y 2 libras de carnero por un real.
El dicho Alcalde Mayor, hizo pregonar las carnicerías y abasto de este pueblo, por voz de Juan Feliciano, diciendo que quien quisiere hacer postura parezca ante Don Antonio Tomás; y están puestas en 7 libras de carne de toro o novillo por un real, y 2 libras de carnero por un real.
El Capitán Don José de Ibelli, Alcalde Mayor de Jalapa, hizo parecer ante sí a Diego Francisco, indio cantor de 50 años de edad, y a Angelina María, su mujer, de 50 años de edad; a Juan Alonso, indio de 35 años, y a Juana María, su mujer, de 30 años; y a Micaela de Segura, india de 20 años, mujer de José de la Cruz, presos en la cárcel de este pueblo para la averiguación de la muerte de Juan Feliciano, todos fueron interrogados y relataron cómo hallaron el cuerpo del susodicho ahorcado en una viga, que no tenía enemigos, se trataba de un hombre pobre, y que días antes estaba muy enojado porque no lo metieron al número de los doce pobres que asistían al lavatorio y comida que se da en el convento de San Francisco de Jalapa.
El dicho Alcalde Mayor, hizo pregonar las carnicerías y abasto de este pueblo, a son de trompeta por voz de Juan Feliciano; y en este día, pareció Don Juan Lorenzo Velázquez, mercader, vecino de Jalapa, en nombre de Don Juan de la Calleja, criador de ganado mayor, e hizo postura de 7 libras de carne de toro o novillo por un real, y 2 libras de carnero por un real.
El dicho Alcalde Mayor, habiendo hecho tocar una trompeta por voz de Juan Feliciano, diciendo quién quiere hacer postura a las carnicerías de este pueblo, y pareció Don Juan Lorenzo Velázquez, mercader de Jalapa, y con poder de Don Juan de la Calleja, hizo en su nombre postura de dar 7 libras de carne de toro o de novillo por un real, y 2 libras de carnero por un real.
Para la averiguación de la causa y muerte del indio Juan Feliciano, pareció ante el Alcalde Mayor de Jalapa, el indio ladino Juan Francisco, y dijo que conoció al difunto, pues era su compadre y estaba casado con una sobrina suya, y le halló, junto con otros indios, colgado de una viga en su casa; era un hombre pobre y tenía enemigos.
El Alcalde Mayor Don José de Ibelli mando se tome declaración a los indios que hallaron el cadáver de Juan Feliciano.