Doña María de Estupiñán vecina de Jalapa, dijo que tiene dados 100 pesos de oro común a Juana, niña de 9 a 10 años, hija de Juan de la Gala [Moreno], El Mozo, y de María de Robledo, los cuales paran en poder de Juan Antúnez, y éste se los ha de dar cuando ella tome estado, y en el ínterin, el susodicho pagará 5 pesos de rédito anuales. Y por la presente, dispuso que la referida cantidad se dé a Juana, cuando cumpla 25 años de edad.
Juan de Antúnez, vecino de Jalapa, vende a Juan Bravo de Alarcón dos caballerías de tierra nombrada Sedeño, que hubo y compró de Luis Hernández; libres de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación; lindan por el Poniente con tierras de Bartolomé Díaz; por el Norte, con tierras de Alonso Gallego, río en medio; y al Sur, con el camino real que va para La Venta de Bartolomé; por el precio de 200 pesos de oro común
Joachín Bello, vecino de Perote, dio en arrendamiento a Juan Antúnez y a Sebastián Antúnez, su hijo, un molino de pan moler situado en el río Sedeño, por tiempo de un año, a partir de hoy día de la fecha, por el precio de 100 pesos de oro común, los cuales han de pagar a los padres guardianes del Convento de San Francisco de Jalapa, como réditos de 2000 pesos de censo que tiene cargados el citado molino.
Diego Flores y Mateo Flores, por voz de Antonio Barradas, intérprete de este juzgado, dijeron que su hermano Miguel Flores, se halla preso en la cárcel pública de Jalapa, por deber 18 pesos a Juan Antúnez y 50 pesos 2 reales a Juan Bravo; y habiendo buscado persona para satisfacer la deuda, con más dos pesos 6 reales de costas de carcelaje y dos pesos 2 reales por los derechos de esta escritura, se convino con Domingo Rodríguez, vecino de la jurisdicción de Huamantla, para que pague su deuda, y él se los desquitará con trabajo a razón de 6 pesos mensuales; y para la seguridad de lo dicho, los otorgantes se constituyeron por fiadores de su hermano Miguel Flores, y en caso de que huya, lo buscará a su costa y se lo entregarán.
Juan Antúnez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, vende al Alférez Diego Pérez Toledano, vecino del pueblo de Teziutlán, un sitio de ganado menor nombrado El Meadero, ubicado en la jurisdicción de Jalapa, que compró a censo redimible a Doña María de Estupiñán, vecina de la ciudad de México, linda con sitio de Diego Ordóñez. Por la parte de arriba, colinda con tierras de Bartolomé de la Peña; por la parte de abajo, con tierras que llaman de Castillo; y por otra parte, con el llano de Jalapa, con sus aguas, pastos, abrevaderos, entradas y salidas, en el precio de 400 pesos de oro común. Los 300 a censo redimible, y de los cuales, 200 pertenecen a Doña María de Estupiñan, y los 100 restantes, a una huérfana que la susodicha crió en su casa.
Doña María de Estupiñán, viuda, vecina de Jalapa, vende a Juan Antúnez y a su mujer María de Guevara, un rancho de sembrar maíz, sitio y tierras, ubicado a un cuarto de legua de Jalapa, por el camino que va a la Cañada, que le vendieron Diego Martín Castellano y Doña Francisca de Angulo, el 4 de mayo de 1674 en la ciudad de México, con sus casas, corrales, 7 yuntas de bueyes, otros 8 bueyes, 11 vacas, 9 novillonas de año, 2 carretas, 5 barrenas, 4 hachas, 5 tencoles y otros aperos; libre de hipoteca, en el precio de 400 pesos de oro común, de los cuales 200 pesos quedaron cargados a censo redimibles sobre dicho rancho, con la obligación de pagar una renta de 10 pesos anuales.
Luis Antúnez, residente del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de los difuntos Juan Antúnez y María de Guevara, junto con Juana de Aguilar, su esposa legítima, realiza su testamento, en el cual designan por albacea y heredero a Juan Germán, su sobrino.
Juan Antúnez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, se obligo a pagar a Doña María de Estupiñán, vecina de este pueblo, 170 pesos de oro común que del ajustamiento de cuentas le hizo alcance, en esta manera: 70 pesos para fin del mes de diciembre del presente año, y los 100 luego que tome estado Juana, niña de 8 a 9 años de edad, hija legítima de Juan de la Gala [Moreno], el mozo, ausente, y de María de Robledo, su mujer, difunta, a quien la dicha Doña María de Estupiñán los tiene dados para dicho efecto.
Don Antonio García Monzaval, residente en este pueblo y vecino de la nueva ciudad de Veracruz, dio en arrendamiento a Juan Antúnez, vecino de esta jurisdicción, un rancho situado en el paraje llamado de Sedeño, a una legua de Jalapa, por tiempo de seis años, a partir del 1 de noviembre de 1688, al precio de 55 pesos de oro común anuales.
Doña Catalina Mejía de Velasco, viuda de José [Cogollos] de Zárate, vecina de Jalapa, vende a Juan Antúnez, vecino de este pueblo, medio solar situado junto a otro medio solar y casa de vivienda de la otorgante; de 128 varas de largo y 31 varas de ancho; linda por el Poniente con casa y solar de Sebastián Hernández, calle en medio; al Oriente, con solar de Francisco de Zorrobiaga; al Norte, con solar de este pueblo; y al Sur, con solar de Juan Prieto; libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, al precio de 75 pesos de oro común.