Juan de Espinosa Xapón [Japón], vecino del Pueblo de San Antonio Otlaquiquixtlan, de la jurisdicción de Huatusco, otorga su testamento donde declara haberse casado tres veces, su primera mujer fue Martina, india de la jurisdicción de Huatusco, durante este matrimonio procrearon a Juan de Espinosa y a Antonia de Espinosa, viuda; su segunda mujer fue Francisca de Mendoza, india natural del pueblo de Tecamachalco, con quien tuvo un hijo llamado Diego de Espinosa; y el último matrimonio fue con María Domínguez, mestiza, no tuvieron hijos. También declara que debe y le adeudan cierta cantidad de pesos que se mencionan en el testamento. Nombra albaceas a Francisco Morillo, vecino de este pueblo, a Juan de Espinosa, su hijo, para que entren en sus bienes y los vendan. Manda que después de cumplido el testamento le den una mula de carga mansa aparejada a una niña llamada Josefa, la cual se crio en su casa; a Bartolomé de Espinosa, su hijo, que lo tuvo con una mujer mundana, le den una mula de carga y una de silla. También manda se le den a sus tres hijos legítimos, Diego de Espinosa, cuatro mulas de carga y una de silla; Antonia de Espinosa, viuda, cinco mulas de carga y una mula de silla; y a Juan de Espinosa 15 mulas. \n
Antonia, Francisca, María y Sebastiana Domínguez, vecinas de Naolinco, dieron su poder cumplido a Don Miguel Rogel, marido de Francisca Domínguez, para que en sus nombres pida a Bernabé Márquez, vecino de Jalacingo, la copia y traslado que para en su poder de la escritura de donación que a su favor otorgó el Lic. Don José Domínguez Muñiz, difunto, cura que fue del partido de Misantla, de unas tierras y rancho nombrado Tlalisco; y una vez en sus manos, dicho apoderado lo pueda vender por el más alto precio que hallare.
Gertrudis Socorro, hija legítima de Agustín Socorro y de María Domínguez, difuntos, natural de la Villa de Jalapa, otorga su testamento donde declara fue casada en primeras nupcias con Juan de Chávez, en segundas nupcias con don José de Herrera, y en terceras nupcias con Ignacio Acosta, con quienes no tuvo hijos. Nombra como albacea testamentario a don Pedro Báez, de esta vecindad, y como heredera a su alma.
Doña María Josefa, doña María Antonia y doña Paula Ribot, hermanas de estado doncellas, mayores de 25 años y vecinas de Jalapa, venden a Juan Manuel González, vecino de Jalapa, un pedazo de solar que mide 11 varas de frente, ubicado en el barrio de los Tecajetes, el cual linda al norte con solar de los naturales de este pueblo y calle en medio, al oriente con otro pedazo de solar que vendieron a Agustina de Campos, al poniente con otro que vendieron a María Domínguez, y al sur con solar de las Guzmán; la venta la hacen en 44 pesos.
Juan José Viveros, vecino de Chiltoyac de esta jurisdicción, hijo legítimo de Sebastián Viveros y de Juana de Acosta, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo. Declara fue casado por primera vez con María Lagunes con quien tuvo 8 hijos. Su segundo matrimonio fue con María Cayetana de Ávila con la que tuvo por hija a Ana Isidora. Y su tercer matrimonio con María Domínguez con quien tuvo dos hijos. Nombra por sus albaceas testamentarios fideicomisarios a sus dos hijos Nicolás y Sebastián, y nombra por sus universales herederos a todos sus hijos de los tres matrimonios, por partes iguales.
Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Juan de la Gala Moreno, vende a Cristóbal de Zárate y a su mujer María Domínguez, vecinos de Jalapa, un rancho de sembrar maíz, como un cuarto de legua fuera de Jalapa, a mano izquierda del camino real, yendo para el río Sedeño, con una casa cubierta de zacate y paredes de piedra, 3 milpas de maíz de dos fanegas de sembradura, 4 yuntas aperadas de bueyes, 12 bueyes, 4 caballos, 3 yeguas mansas, 9 cerreras y un caballo padre, una carreta y otros aperos, que fueron bienes del Tesorero Gaspar de los Reyes, en el precio de 600 pesos de oro común, que han de quedar cargados a censo redimible sobre dicho rancho, a razón de 30 pesos de oro común de renta en cada un año, a partir de 1 de noviembre del presente año.
Don Miguel Rogel, vecino de Naolinco, en nombre y con poder Doña Antonia Domínguez, Doña Francisca Domínguez, Doña María Domínguez y Doña Sebastiana Domínguez, vende al Capitán Don Mateo Pardo de Moya, vecino de Teziutlán, un rancho de labor nombrado Tlalisco, ubicado en la jurisdicción de Jalacingo; libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 260 pesos de oro común.
Cristóbal de Zárate, vecino del pueblo de Jalapa, y su mujer María Domínguez, dijeron que por cuanto compraron a doña María de Estupiñán, viuda que fue de Juan de la Gala Moreno, un rancho de labor a censo redimible el 12 de diciembre de 1674, han convenido con los religiosos de la orden de Nuestra Señora del Carmen de la Ciudad de México, en que les cedan el derecho que del rancho tienen, en virtud de la escritura otorgada a su favor como consta de la voluntad de los religiosos, por el poder que se le dio a Pedro del Río Aboza, Escribano de la jurisdicción de San Juan de los Llanos. Por lo anterior retroceden, renuncian y transfieren a los padres Carmelitas todo el derecho de posesión que tienen y se apartan de cualquier otro derecho que tengan.
Mariana Márquez, casada con Basilio Callejas; Lucía Márquez , casada con Manuel Fernández, Joaquín Márquez casado con María Domínguez, Nicolás Rodríguez, viudo de Juana Márquez, María Margarita Márquez, viuda de Pascual de Córdoba, Rosa Márquez, viuda de Manuel Bandala, Ángela Márquez y Gertrudis Márquez, doncellas, hijos legítimos y herederos de don Melchor Márquez, vecinos del pueblo de Jalacingo, otorgan poder general a don Diego Martín Villalobos, vecino del pueblo de Naolinco, para que cobre a cualquier persona todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos y mercancías que les deban.
María Domínguez, hija legítima de Antonio Domínguez y Bernarda de los Reyes, difuntos, natural de Naolinco y vecina de la doctrina de Actopan en el Trapiche del Rosario, viuda de Gregorio de Aguilar, con quien tuvo 5 hijos. Nombra como albacea testamentario al Licenciado Francisco Pérez, Clérigo Presbítero, vecino de Naolinco. Nombra por sus universales herederos a sus hijos.