Testamento de María de la O Muñoz, hija legítima de Domingo Díaz y de Juana López Muñoz, difuntos, vecinos que fueron de Jalapa.
El escribano Sebastián de la Peña, vecino de este pueblo, certificó haber recibido el escrito contenido en la primera foja, donde constan ser diez misas expresadas en la cláusula del testamento de María de la O Muñoz, las cuales dice haber cantado el Lic. Don Miguel Pérez de Medina, cura propietario de este partido, de quien parece firmado el recibo.
María de la O Muñoz y Gerónima Díaz [Muñoz], hermanas, doncellas, mayores de 25 años, vecinas de Jalapa, hacen gracia y donación a los padres guardianes y síndicos que son y adelante fueren del convento de San Francisco de Jalapa, de un negro esclavo nombrado Juan López, hijo de Isabel López, negra criolla, su esclava, soltera, de 6 años de edad, para que todo el tiempo de su vida sirva en la sacristía del convento, usen de su servicio, conforme a las reglas y lo monástico de su profesión, con la condición de que ninguno de los susodichos ni prelados puedan sacarlo de la sacristía para otro convento, ni venderlo ni enajenarlo.
María de la O Muñoz, vecina de Jalapa, vende a Antonio García de Monzaval, maestro de boticario, residente en el pueblo de Jalapa, cuatro caballerías de tierra en términos del pueblo de Xilotepec, y en ellas un rancho con 13 bueyes de arada, un caballo, 3 yeguas, una capilla cubierta de zacate, un cuadro de Nuestra Señora de la Regla, y otros aperos, por el precio de 1000 pesos de oro común, los cuales han de quedar impuestos a censo principal sobre dichas tierras y rancho, a razón de 50 pesos anuales de renta.
Notificación al escribano Sebastián de la Peña acerca de la certificación.
Don Alonso Tirado, escribano público y real, habiendo preguntado al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca y al Licenciado Miguel Pérez de Medina, ambos beneficiados de Jalapa, si saben que Pedro Hernández, mulato, dio a Luis López, albacea de María de la O Muñoz, 150 pesos que el dicho escrito refiere. Dijeron que si y les consta que Luis López se los dijo y que los repartió entre ellos por el entierro y misas de la dicha difunta. Y para que ello conste así lo certifica.
El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, como albacea testamentario de Isabel López Muñoz, vende a doña Ana Fernández de la Calleja, viuda de Fernando de Arriaga, unas casas de piedra cubiertas de teja y un solar a su linde, que quedaron por bienes de la dicha difunta en este pueblo, en la Calle Real que baja a la plaza, linda con calle que va a las casas de Luis López, dueño de recua, y casas de Doña María de Estupiñán; hacen frente con solar de Juan de Argaiz y casa de Doña Sebastiana de la Gasca, por el precio de 1500 pesos de oro común, los 600 pesos de censo principal y los 30 pesos de renta anual a favor del convento de San Francisco de Jalapa, por la memoria de misas que se ha de fundar a favor de Isabel López Muñoz; y los 900 pesos restantes, se han de pagar a María de la O Muñoz y a Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, a razón de 150 pesos anuales, una paga en pos de la otra.
María de la O Muñoz y Gerónima Díaz de San Antonio y Muñoz, hermanas, vecinas de Jalapa, como herederas de Isabel López Muñoz, dieron en arrendamiento a Felipe González, arrendatario de la Venta de la Hoya, un rancho con sus tierras para sembrar maíz que dista una legua de Jalapa, linda con tierras del Lic. Don José de la Peña, presbítero vecino de la ciudad de Los Ángeles, está ubicado cerca de la Venta de los Naranjos y de la de Sedeño, en la parte que los naturales llaman Tlalcuezalan; por tiempo de 9 años, a partir de hoy día de la fecha, por el precio de 50 pesos de oro común anuales y los ha de pagar por sus tercios corridos, cada cuatro meses.
El Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, Alguacil Mayor del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Villa de Trigueros del Condado de Niebla en España, hijo legítimo de Lorenzo Márquez y Ana Pérez, otorga poder para testar a doña Josefa de la Peña, su mujer. Declara ser hermano de la Cofradía de las Benditas Ánimas, Santa Veracruz, y Santísimo Sacramento en la parroquia de este pueblo. Declara ser patrono de las capellanías que fundaron Francisca Díaz Becerra sobre el molino de pan moler que nombran de Sedeño en la Iglesia y Convento de San Francisco y de la capellanía que instituyó Isabel López Muñoz, asimismo es hermano de la que instituyó María de la O Muñoz sobre el rancho y sus tierras que está contigua al molino de pan moler; para tal caso nombra como patronas a Josefa de la Peña, a Ana Márquez de Acevedo, su hija, y a Álvaro de Paredes y Valdéz, también su hijo. Nombra como albaceas testamentarias a su mujer, a Sebastián de la Peña, su hermano y a su hijo. Como heredera nombra a su hija Ana Márquez de Acevedo.
El Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de este pueblo de Jalapa, Alguacil de los Tribunales de la Inquisición de este partido, patrono de la capellanía de misas rezadas que mandó a instituir y fundar María de la O Muñoz, de cantidad de 1, 000 pesos sobre el rancho de labor que hoy posee Juan Bravo de Alarcón; usando de dicho patronato y habiendo fallecido Mateo López, quien era el niño primero y llamado al servicio y propiedad de la mencionada capellanía, nombra al Bachiller Miguel Pérez de Medina, cursante en sagrada teología en la Ciudad de los Ángeles, como capellán propietario de dicha capellanía.
Pedro Hernández, vecino de Jalapa, solicitó al Capitán Don Juan Francisco de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa y de Jalacingo, haga parecer a Sebastián de la Peña, escribano real y vecino de Jalapa, para que certifique cómo Luis López, difunto, vecino de este pueblo, albacea de María de la O Muñoz, vecina que fue de Jalapa, pidió a Sebastián de la Peña diese recibo a este otorgante de 150 pesos que le dio al referido Luis López, por otros tantos que María de la O Muñoz, mandó se diesen por la libertad de un esclavo suyo nombrado Felipe de Santiago, hijo del otorgante, cuya cantidad debía aplicarse para su entierro y misas, como lo asentó en una cláusula de su testamento. Y por tenerlos satisfechos, pidió al señor Alcalde Mayor se le diese testimonio de la cláusula del testamento de María de la O Muñoz, en que dando los 150 pesos quedará libre su hijo, con la inserción de la certificación de Sebastián de la Peña, por razón de haber muerto al albacea Luis López. El Alcalde mandó por auto se notifique lo contenido a Sebastián de la Peña.