El Lic. Nicolás Roxer, cura beneficiado del partido eclesiástico de Naolinco, dio su poder a Don Alonso Arias de Rivadeneira, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre y representando su persona, pida, reciba y cobre de la Real Caja de Su Majestad de la ciudad de México, los pesos de oro que se le deban de tres años de servicios en el dicho beneficio, desde el 28 de mayo de 1673 en que tomó posesión.
Diego Lagunes, como principal deudor, y el Lic. Nicolás Roxer, cura beneficiado por Su Majestad del pueblo y partido de Naolinco, como su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles y a los señores hacedores de los diezmos, 540 peso de oro común que montaron los diezmos de ganado mayor, menor y demás géneros y menudencias de los partidos de Naolinco y Tlacolula, de los años venideros de 1677, 1678 y 1679, a razón de 270 pesos en cada fin de año. Asimismo, se obligaron a pagar otros 405 pesos de oro común que montaron los diezmos del partido de Misantla, correspondientes a los años 1676, 1677 y 1678, a razón de 135 pesos, en el mes de diciembre de 1677, otra cantidad igual en diciembre de 1678, y en diciembre de 1679, lo restante.
Miguel de Zurita, residente en Naolinco, en nombre y con poder del Lic. Diego Martín de los Reyes, su tío, cura beneficiado del pueblo y partido de Santa María Tlapacoyan, jurisdicción de Jalacingo, vende al Lic. Nicolás Roxer, cura beneficiado del pueblo de Naolinco, una mulata, esclava que fue de de Diego Martín, padre del dicho beneficiado, de 39 años de edad, nombrada Nicolasa Gutiérrez, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 350 pesos de oro común.