El Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, albacea testamentario de Isabel López Muñoz, y como tenedor de sus bienes, vende al Capitán Don José de Ibelli, Alcalde Mayor de Jalapa, un mulato esclavo de la dicha difunta, nombrado Felipe Martín, de 30 años de edad, criollo de esta jurisdicción, hijo de María Ana de San José, negra criolla y esclava de la referida difunta; libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 150 pesos de oro común, horros de alcabala.
Jerónimo del Barrio, español, de oficio tonelero, compró carta de libertad de su esposa María Ana de San José, negra, criolla, de más de 50 años, y la de su hijo, Francisco del Barrio, mulato, de 12 años de edad, por la cantidad de 300 pesos de oro común, a su actual propietaria Isabel López Muñoz, vecina de Jalapa. María Ana de San José es hija de María Muñoz, negra Banguela que ya es difunta.
María de la O Muñoz y Gerónima Díaz Muñoz, hermanas, doncellas de más de 25 años de edad, vecinas de Jalapa, dijeron que tienen un esclavo que se llama Diego de Estrada, mulato, color claro, alto de cuerpo, que tendrá hasta 28 años, poco más o menos, y que les pertenece por ser criollo, hijo de Mariana de San José, negra difunta que fue también su esclava y después libre. Asimismo, dijeron que, por causas justas que las mueven, le han permitido a dicho Diego de Estrada librarse de la sujeción y cautiverio en que está, dándoles a cambio 150 pesos de oro común, de los cuales 50 pesos entrega de contado y los 100 pesos restantes los ha de pagar a fin del mes de marzo de 1684, con el cargo y calidad de que, mientras vivan las otorgantes, las ha de acudir en todo lo que se les ofrezca, asistiéndolas y sirviéndoles, por ser solas, y por convenio y trato entre Diego y las otorgantes; y, si faltara, no será válida esta libertad.