Pedro del Río Aboza, vecino de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, apoderado de los padres religiosos y convento de nuestra señora del Carmen de San Alberto de la Ciudad de México, en virtud de este poder pidió ejecución ante la Real Justicia de este juzgado contra los bienes de Cristóbal de Zárate y María de Domínguez, su mujer, y contra los bienes de Diego de Zárate, difunto, por cantidad de 1, 250 pesos de oro común de los corridos de un censo en el rancho de labor que les concedió doña María de Estupiñán, en cuya herencia entraron dichos religiosos por cláusula de testamento lo cual se trabó en dichos bienes, llegando a un convenio Diego de Zárate, hijo de Cristóbal de Zárate y de María Domínguez, y Juan de Zárate, como hijo de Diego de Zárate, fiador que quedó por los susodichos, acordando que darán de contado 500 pesos de oro común con lo que les harán gracia y donación de los 750 pesos restantes quedando libre el rancho para dichos religiosos, por cuya razón otorga que recibe dichos 500 pesos.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, hijo legítimo del Capitán Don José de Ceballos y Burgos, difunto, su heredero, albacea y tenedor de bienes principal, por sí, y en nombre de sus fiadores el Alférez Diego Domínguez Muñiz y de Jacinto Méndez, vecinos del pueblo de Naolinco; Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa. Así mismo su fiador, se obligaron a que dicho principal, dará cuenta con pago de todas las haciendas y bienes que Juan Velázquez de Escobedo, Juez Comisario despachado de la Inquisición, le entregare hasta que dicho tribunal le mande devolverlos.
Cristóbal de Zárate y María Domínguez, su mujer, vecinos de Jalapa, venden a Francisco de la Barreda Gayón, vecino del pueblo de Naolinco, una casa de piedra y lodo cubierta de teja y su solar, ubicado en la Calle Real que va para el Calvario; mide 18 varas de largo y 47 de ancho; colinda con solar de Petrona Licona, con calle en medio que va al barrio de Santa María. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca, en 300 pesos de oro común que le han pagado.
Miguel Jiménez Carralero, vecino de Jalapa, dijo que posee en términos de este pueblo un rancho de labor que fue de María de Estupiñán, quien lo vendió a censo a Cristóbal de Zárate y María Domínguez, y éstos hicieron cesión al convento y religiosos de San Sebastián de Carmelitas Descalzos de la Ciudad de México, quienes se lo vendieron como consta por escritura, cuyo rancho tiene tratado traspasarlo por vía de donación remuneratoria a todos los naturales del Barrio de Santa María y en su nombre a don Francisco de Gante, don Antonio de la Trinidad, don Cristóbal de Santiago, don Pedro Salomé, don José Hernández, entre otros indios principales, con la obligación de que le han de cambiar el techo de su casa, asimismo hacer el descargadero de agua.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, dueño del ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, ubicado en esta jurisdicción, como albacea y tenedor de bienes de su padre Don José de Ceballos y Burgos, libertó de todo cautiverio, servidumbre y sujeción, a Isabel Gutiérrez, esclava mulata, hija de Juana Gutiérrez, mulata soltera, asimismo esclava,ambas criollas, nacidas en casa de su padre; y al presente, la susodicha está casada con Juan Blanco, mulato libre; y por su libertad, Cristóbal de Zárate, español, vecino de Jalapa, tío de la dicha Isabel Gutiérrez, le ha dado 430 pesos de oro común.
Doña Ana de Villalobos, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue del Contador Don Andrés de Parga y Marzoa, y Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa, hicieron un trueque de dos esclavas en esta forma: la primera dio al segundo una negra nombrada María Flores, criolla de Cosamaloapan, de 31 años de edad, que su marido compró al Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, por escritura fechada el 4 de abril de 1675, en Almolonga; y Cristóbal de Zárate, a su vez, le dio a Doña Ana de Villalobos una esclava mulata nombrada Petrona de los Ramos, nacida en su casa, hija de una negra que heredó de sus padres y que vendió en la nueva ciudad de Veracruz, de 14 años de edad. Ambas esclavas están libres de empeño, hipoteca y otra enajenación, y cada una valdrá hasta 200 pesos de oro común.
Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa, natural del ingenio nombrado Tenampa, hijo legítimo de Juan Ortiz de Zárate y de Sebastiana Díaz, otorga su testamento donde declara lo siguiente: contrajo matrimonio con María Domínguez Muñiz, quien trajo como dote 4 mulas aparejadas. Declara tener entre sus bienes 7 vacas, 3 toretes, 1 becerra, una yunta de bueyes, 1 caballo, 1 yegua, 1 potro. Tuvo cierta dependencia de un rancho que compró a María de Estupiñán en 600 pesos, del que se obligó a la paga de 30 pesos que corresponden al principal, que llegó este débito a la cantidad de 1, 250 pesos, por no haber pagado los réditos y como doña María dejó por herederos al Convento y religiosos del Carmen de la Ciudad de México, quienes trabaron ejecución por dicha cantidad y procedieron al remate del rancho. Nombra por sus albaceas a sus hijos Diego y Antonio.
Don Andrés de la Peña, gobernador actual del pueblo de San Juan Miahuatlán; sus alcaldes Don Feliciano Juárez y Don Miguel de la Cruz; regidores Melchor Pedro y Martín Francisco; alguacil mayor Diego Martín; escribano José Gabriel, dijeron que por real cédula de Su Majestad se ordenó poner maestros de escuela en los pueblos de esta jurisdicción, y para su cumplimiento, la justicia de Jalapa les señaló por maestro de su pueblo a Cristóbal de Zárate, español, vecino de Jalapa; por tiempo de cuatro años, a partir del 16 del presente, en el precio de 150 pesos de oro común anuales, pagaderos por los tercio corridos; más 12 fanegas de maíz en cada uno, y un huevo el viernes y otro el sábado, por cada muchacha o muchacho a la semana.
Doña María de Estupiñán, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Juan de la Gala Moreno, vende a Cristóbal de Zárate y a su mujer María Domínguez, vecinos de Jalapa, un rancho de sembrar maíz, como un cuarto de legua fuera de Jalapa, a mano izquierda del camino real, yendo para el río Sedeño, con una casa cubierta de zacate y paredes de piedra, 3 milpas de maíz de dos fanegas de sembradura, 4 yuntas aperadas de bueyes, 12 bueyes, 4 caballos, 3 yeguas mansas, 9 cerreras y un caballo padre, una carreta y otros aperos, que fueron bienes del Tesorero Gaspar de los Reyes, en el precio de 600 pesos de oro común, que han de quedar cargados a censo redimible sobre dicho rancho, a razón de 30 pesos de oro común de renta en cada un año, a partir de 1 de noviembre del presente año.
Petrona de Arauz, parda libre, viuda de Pedro de Licona, vecina de Jalapa, otorga que debe y se obliga a pagar a los herederos de Juan de Thormes, que fue mercader, en este caso al Alférez Sebastián de Flores Moreno, su albacea, la cantidad de 500 pesos que le ha prestado por hacerle buena obra, cuya cantidad pagará en 2 años con los réditos de 5% que empezaron a contar a partir del 22 de mayo, y para la segura paga, hipoteca su casa baja de cal y canto ubicada en la calle que va al Calvario, al poniente colinda con calle que sale de este pueblo para el Camino Real, al norte con otra calle que atraviesa y sale a la antecedente, al sur con casa y solar que fue de Cristóbal de Zárate, que se halla libre de censo, empeño e hipoteca.