Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Tequila se obliga de dar y pagar a Juan Blanco 1 696 pesos de oro común los cuales son de la carta de dote que otorgan María de Oliveros y dicho Luis.
[Juan Blanco], otorga poder a Roque Álvarez, para que pueda vender, hasta la cantidad de 1000 chivatos, a las personas y a los precios que le parecieren.
Pedro [Zaro], estante en el pueblo de Orizaba, se obliga de pagar a Francisco de [Oliveros], y a Juan Blanco [39] pesos de oro común de resto y fenecimiento de cuentas entre él y los susodichos.
Carta de dote y arras que María de Oliveros y Luis de Oliveros, Clérigo beneficiado del pueblo de Tequila, otorgan a Inés de Oliveros, para que tenga con que sustentar las cargas del matrimonio que contrae con Juan Blanco.
Juan Blanco otorga poder a Cristóbal López de la Serna, para que las justicias de cualquier partido lo metan y amparen en la posesión de dos sitios de estancias de ganado menor en términos del pueblo de Tlalixcoya.\n\n\n\n\n
Inés de Oliveros, con licencia de su marido Juan Blanco, otorga poder a Luis de Oliveros, Clérigo Presbítero, para cobrar a Álvaro Rodríguez, vecino de la ciudad de los Ángeles, la parte que le cabe como heredera de Gómez Basurto, su señor padre.\n\n\n
Juan Blanco otorga poder al Padre Luis de Oliveros para cobrar a Álvaro Rodríguez, vecino de la ciudad de los Ángeles, 360 pesos de oro común, los cuales son por una escritura de plazo pasado de poder y traspaso de mayor cuantía.\n\n \n
Juan Blanco otorga poder a Francisco de Oliveros, vecino de la ciudad de los [Ángeles], para que pueda demandar y cobrar de [Juan] de Pastiana [Pastrana], 1 000 pesos de oro común.
Antonio Rodríguez, tratante, da su poder a Juan Blanco para que pueda cobrar de Francisco de León, 100 pesos de oro común que el susodicho le debe.
[Andrés Solano], vecino del pueblo de Tecamachalco, se obliga de pagar a Juan Blanco, 87 pesos de oro común, mismos que Francisco de León debe al susodicho por una escritura.