Doña Juana Juárez Durán, viuda de Lucas Cardeña Malpica, vecina de Jalapa, vende a Bernardo Velázquez, vecino de Jalapa, dueño de recua, un solar que está en el camino real que va de Jalapa para la Veracruz; linda por una parte con solar de Francisca Ramírez, viuda de Francisco de Orduña; y por la otra parte, con solar y casa que fue de Diego Sánchez, difunto, y hace frente con el manantial de agua que llaman Techacapa, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 15 pesos de oro común. Asimismo, le vende 210 carretadas de piedra suelta con que está cercado, al precio de 3 reales carretada, las cuales suman 78 pesos y 6 tomines de oro común.
José Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal Moreno, mulato libre, vecino de Jalapa, un solar que el otorgante heredó de sus padres Lucas Cardeña Malpica y Juana Juárez Durán, ubicado en la calle que va de la plaza para la Veracruz, linda con ella de una parte, y por las demás, con solares de Francisco de Castro, y uno de Bernardo Velázquez, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 20 pesos de oro común.
Testamento de Juana Juárez Durán, viuda de Lucas Cardeña Malpica, vecina de Jalapa, hija legítima de Rodrigo Alonso Molano y de María Juárez Durán, difuntos, vecinos que fueron del pueblo de Huamantla, jurisdicción de Tlaxcala, de donde es natural la otorgante.
El Alférez Don Gonzalo Márquez de Acevedo, mercader, vecino de Jalapa, dijo que por cuanto Doña Juana Juárez Durán viuda de Lucas Cardeña Malpica, en su testamento lo nombró su albacea, y respecto de hallarse muy ocupado en sus negocios no puede cumplir, por lo que renunció a dicho albaceazgo.
Concierto entre el Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y José Cardeña Malpica, vecino de Jalapa, hijo legítimo de Lucas Cardeña Malpica y de Juana Juárez Durán, por el cual el segundo, con motivo de una deuda de 975 pesos de oro común que su padre tenía con el Capitán Don Antonio de Dueñas, y por la suma pobreza en que se halla, le dio al dicho capitán unas casas de piedra y lodo cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real que de la plaza va para la nueva Veracruz, valoradas en 400 pesos, de los cuales, el capitán le dio 150 pesos, y le perdona 725 pesos restantes de la deuda.