Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a dar a 57 novillos cerreros a Miguel Arias, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para mediados del mes de septiembre del presente año, de no hacerlo, le pagará 10 pesos por cada novillo, en virtud de haber recibido 57 bueyes mansos del susodicho.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, oficial de zapatero, como principal deudor, y Melchor Felipe del Moral, de la misma vecindad, como su fiador, se obligaron a pagar a Don Diego de Medrano, residente en este pueblo, 100 pesos de oro común, por otros tantos que le prestó en reales, para de la fecha de esta escritura en cuatro meses corridos, juntos en una paga.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Rodríguez de Herrera, vecino de esta provincia, para que siga y fenezca la causa criminal que sigue contra Juan de la Carrera, preso por haberle hurtado una mula y lo demás en ella contenido.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de esta provincia, 140 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, cuatro meses después de la fecha de esta escritura.
Juan Sánchez Almazán, vecino de la ciudad de Los Ángeles, dueño de su recua, dio su poder cumplido a Melchor Felipe del Moral, su hermano, que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de este pueblo, 120 pesos de oro común, por razón de otros tantos que su hermano Melchor Felipe del Moral debe al mencionado Francisco Luis, para fin del mes de agosto del presente año, juntos en una paga.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, vende a Rodrigo Hernández [de la] Calleja y a Juan de la Calleja, su hermano, un sitio de estancia de ganado mayor en los llanos de Almería, y una caballería de tierra, pegada a él, de que hizo merced la Real Audiencia a Francisco Merchante, y él lo hubo de Hernando Solano, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 460 pesos de oro común.
Rodrigo Hernández de la Calleja, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Luis, vecino de Jalapa, 150 pesos de oro común, por otros tantos que su primo Melchor Felipe del Moral le debía de una escritura de plazo vencido, y haciendo de deuda ajena suya propia, se los dará para fin de noviembre del presente año.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Francisco Camacho, dueño de su recua, de la misma vecindad, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre de la persona que hallare, la cantidad de oro o plata labrada o por labrar; y una vez vendido de contado, y hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 800 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según y como le tiene tratado.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, 125 pesos de oro común, los cuales son por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, dos meses después de la fecha de esta escritura.