Doña Francisca Micaela de Zamora, legítima esposa de don Juan de Frías Cartagena, otorga recibo al Capitán Bartolomé de Castro, su cuñado, albacea testamentario del Alférez Miguel de Zamora, padre de la otorgante, por la cantidad de 1, 444 pesos y 3 tomines, que como tal albacea dio y entregó el 22 de marzo de 1702, por la división y partición que se hizo de los bienes que quedaron por fin y muerte del Alférez.
Sebastiana María de Zamora, mujer legítima del Capitán Bartolomé de Castro, hija legítima del Alférez Miguel de Zamora y de Juana de Terrazas, ordena su testamento, donde nombra como albacea testamentario y heredero universal a su marido el Capitán Bartolomé de Castro.
El Alférez Don Bartolomé de Castro, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Francisco de Castro y de María de Medina, con motivo de haber contraído matrimonio con Sebastiana María de Zamora, hija legítima del Alférez Don Miguel de Zamora, vecino de Jalapa y de Doña Juana de Terrazas, difunta, recibe de su suegro en dote la cantidad de 1577 pesos de oro común en reales, plata labrada, una esclava mulata nombrada Lucía, joyas, una cama, sábanas, y otras cosas.
Doña Ana Fernández de la Calleja, vecina de Jalapa, viuda, mujer que fue de Fernando de Arriaga, vende al Alférez Miguel de Zamora, Alguacil Mayor de La Antigua Veracruz, vecino de Jalapa, una esclava negra nombrada Lucía, de nación Angola, casada con un negro esclavo del ingenio de Almolonga, de más de 50 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 170 pesos de oro común, los 100 en reales de contado, y los 70 para el fin del mes de octubre del presente año.
Doña María de Estupiñán, viuda de Juan de la Gala Moreno, vecina de Jalapa, vende al Alférez Miguel de Zamora, mercader, vecino de este pueblo, una esclava mulata nombrada María de la Trinidad, hija de Isabel, negra criolla, difunta y esclava que fue de la otorgante, de 18 años de edad, con una hija suya, mulata de 2 meses de edad llamada Lucía; libres de empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarlas de ningún vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 300 pesos de oro común.
Don Juan de Frías Cartagena, vecino del pueblo de Jalapa, residente en la Ciudad de México, en nombre de doña Francisca Micaela de Zamora, su legítima mujer en virtud del poder que le otorgó, vende a Sebastián de la Peña, Escribano, de la misma vecindad, una casa de piedra cubierta de teja que mide 13 varas de frente y 49 de fondo, que su mujer llevó en dote a su matrimonio. Dicha casa se ubica en la Calle Real que sale de la Plaza Pública y para la Ciudad de la Nueva Veracruz, cuyas colindancias son al oriente con casas que fueron del Alférez Miguel de Zamora, al poniente con el mesón de los naturales de este pueblo, al norte con el callejón que atraviesa la plaza y sale a la Calle Real. La venta se hace libre de censo, empeño e hipoteca, en 380 pesos de oro común.
Sebastián de la Peña, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que por cuanto hubo y compró del Capitán Bartolomé de Castro, su hermano, mercader de la misma vecindad, albacea del Alférez Miguel de Zamora y el Capitán Bartolomé de Castro, como tutor y administrador de Josefa, su hija. Dijo que tenía una casa con 11 varas de frente y 49 de fondo de la cual se hizo tasación en 200 pesos de oro común y esta misma cantidad es la que le entregó al Capitán Bartolomé de Castro y Josefa de la Encarnación Vértiz le otorgó recibo, y que su hermano le dio escritura de venta. Por tanto declara que la casa la compró para doña Sebastiana María de Zamora, hija legítima del difunto y mujer de Bartolomé de Castro y que los 200 pesos que dio y entregó a su marido fueron de su mujer, atento a lo cual cede, renuncia y transfiere a doña Sebastiana María de Zamora la casa para que con testimonio de esta declaración disponga de ella como absoluta dueña.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Don Andrés Vázquez, hija y heredera de Doña Ana Francisca Matamoros, funda una capellanía perpetua de misas para que se digan por su alma, las de sus padres, las de sus abuelos y Ánimas de Purgatorio, desde hoy día de la fecha en adelante; a la cual aplica 2405 pesos y 3 reales de oro común de dote principal, y 120 pesos y 2 reales de tributo anual, que situó en dos casas de paredes, cubiertas de teja, en este pueblo, y se hallan ubicadas en la Calle Real que sale de la plaza para la ciudad de Veracruz ;linda con casas de Francisco de Campo y casas de Sebastián Díaz de Acosta; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora. Asimismo, la otorgante declara que sobre tales inmuebles, el Covento de San Francisco de Jalapa, tiene una acción y derecho de 200 pesos de oro común de principal y 10 pesos de renta anual.
Codicilio del Alférez Don Miguel de Zamora, vecino de Jalapa, por el cual mandó que de sus bienes se le dé a su hija Francisca Micaela de Zamora, un mulatillo criollo nombrado Blas, de 3 años de edad, hijo de Lucía, mulata, su esclava. También dispuso que una casa que le dio en dote a su hija Juana [Isabel] de Zamora, que murió sin dejar heredero, y le fue devuelta por su marido, se le de a su nieta Josefa de la Encarnación Vértiz hija de Francisco de Vértiz y de Francisca de Zamora.
Nicolás de Fuentes, vecino de la jurisdicción de Jalapa, arrendatario de la Venta de Lencero, se obligó a pagar al Alférez Miguel de Zamora 93 pesos y 4 reales de oro común de los arrendamientos de dicha venta, en esta forma: los 43 pesos y los 4 reales, para fin de septiembre del presente año, y los 40 pesos restantes, para fin de octubre del año de la data.