El Capitán Pedro Zapata de Ezquerra, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa, vende a Agustina de Orduña Castillo, viuda de Diego Alonso [de Villanueva], vecina del pueblo de Naolinco, un esclavo nombrado Lucas Alonso, mulato de color entreverado, mediano de cuerpo, de 22 años de edad, libre de empeño, hipoteca y cualquier otra enajenación, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad, en 300 pesos de oro común que por su valor le ha dado.
Agustina de Orduña Castillo, viuda de Diego Alonso[de Villanueva], vecina del pueblo de Naolinco, dijo que otorgó su testamento en 25 de julio de 1709, y que por vía de codicilio manda que a su mulata se le procure una caja de cedro con llave para que se la entregue a su hermana Juana, se le entregue una caja de pino con llave a Diego, otra chica a Agustina, 2 metates a cada uno, entre otros bienes menores. Manda se le den 6 pesos a cada una de las cofradías del pueblo de Naolinco.
Doña Agustina de Orduña Castillo, viuda, albacea y heredera de Diego Alonso de Villanueva y vecina de este pueblo, declara tener una esclava nombrada Juana, a quien libera para que de hoy en adelante goce junto con sus hijas legítimas, María y Bernarda, de una vida de libertad.
Ante Don José Morera, Alcalde Mayor de Jalapa, pareció Diego Alonso de Villanueva, español, vecino de Naolinco, y dijo que el 8 de abril del presente año manifestó un hierro para marcar ganado, pero que no lo ha usado porque hallo otro de la misma forma, y para obviar inconvenientes dio por ningún efecto aquella manifestación, y al presente, manifestó un hierro como el señalado en el margen, señal con la que marcará las mulas de su recua.
Agustina de Orduña Castillo, viuda de Diego Alonso [de Villanueva], vecina de Naolinco, vende al Capitán Pedro Zapata de Esquerra, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa, un esclavo nombrado Lucas Alonso, mulato de color entreverado, mediano de cuerpo, de 20 años más o menos, libre de empeño, hipoteca y cualquier otra enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en 300 pesos de oro común que se da por entregado.