Alonso de Neira Claver, escribano del Rey Nuestro Señor y Público de este pueblo, certificó y dio fe que Don Claudio Teodoro de Ceballos, quien firmó el testamento antecedente que otorgó el Bachiller Gerónimo de Olivares, era lugarteniente de Alcalde Mayor en Jalapa, por nombramiento hecho en forma del Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de la provincia de Jalapa.
El Capitán Don José de Ceballos y Burgos, dueño del ingenio Nuestra Señora del Rosario, hijo legítimo del Capitán Don Roque Gutiérrez de Ceballos y de Doña Ana de Irala, vecinos que fueron de esta jurisdicción, de donde es natural el otorgante, dio su poder cumplido a su hermano Fray Boecio Gutiérrez, religioso de Santo Domingo, a su yerno el Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, y a su hijo el Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, para que en su nombre y gobernándose por el tenor de una memoria, hagan y ordenen su testamento, con las cláusulas, legados, mandas, declaraciones y circunstancias de dicha memoria, y todo lo demás que les tiene comunicado.
Felipe de Acosta y Antonio García de Baldemora, vecinos del pueblo de Naolinco, en nombre y con poder para testar de Manuel de Acosta, hermano del primero, otorgan su testamento donde se declara lo siguiente: fue casado con Lucía Lagunes, difunta, quien trajo como dote 2 mulas, y éste ya contaba con 12 mulas aparejadas. Entre sus bienes se encuentran un negrito nombrado Pedro de 4 años de edad, 200 pesos en reales, una hacienda de trapiche nombrada San Diego, otra hacienda de trapiche del mismo beneficio nombrada La Concepción, a la que se le ha seguido concurso de acreedores en el Santo Tribunal de la Inquisición contra bienes de Claudio Teodoro de Ceballos su anterior dueño. Se cuentan asimismo otros bienes que se enlistan, así como las deudas que tiene pendientes. Nombra por sus herederos a sus hijos y por tutores a los otorgantes de este testamento.
Testamento del Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, administrador del Trapiche nombrado Nuestra Señora de la Concepción.
El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano y Doña Juana María de Ceballos y Burgos, su legítima mujer, dueños del ingenio de San Miguel Almolonga, dieron su poder cumplido a Juan Leonardo de Sevilla, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que en sus nombres parezca ante el Tribunal de la Santa Inquisición, y siga la postura que dicho capitán hizo con el Comisario del Tribunal de la Inquisición en esta provincia, a las haciendas de Tenampa, La Palmilla, Trapiche de Tenampa y molino de Río Frío, con sus tierras, aguas, ganados, esclavos y aperos, que quedaron por fin y muerte del Capitán Don José de Ceballos y Burgos y de Don Claudio Teodoro de Ceballos; y siendo necesario, haga cualesquier pujas o nuevas posturas en la cantidad que le pareciere, hasta conseguir el remate de dichas haciendas. Y demás de la general hipoteca de sus bienes, obligue por especial hipoteca, la hacienda de labor nombrada San Miguel Contla, de la jurisdicción de San Salvador El Verde.
Testamento del Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de esta jurisdicción, hijo legítimo del Capitán Don José de Ceballos y Burgos y de Doña Inés de Villasón, difuntos, vecinos que fueron de esta provincia, de donde es natural el otorgante.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos y Doña María Ana Rengel de Espinosa, su legítima mujer, venden al Contador Don Andrés de Parga y Marzoa, vecino de la nueva Veracruz, una esclava negra nombrada María Flores, criolla del pueblo de Cosamaloapan, que entre otros bienes hubo la otorgante de la dote que le dio su madre Doña Ana Margarita de Espinosa, difunta, vecina que fue de dicho pueblo, y será de 30 años de edad, libre de empeño, hipoteca y enajenación.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, vecino de esta jurisdicción, como heredero de su padre Don José de Ceballos y Burgos, y Santos de Zárate, vecino del Pago de Perote, de común acuerdo cancelaron la escritura sobre la venta de un molino de pan moler que el primero hizo al segundo, en la cantidad de 2500 pesos a censo principal, y a razón de 125 pesos de rédito anuales, fechada el 28 de mayo de 1674, dándose por libres de sus obligaciones el uno con el otro.
El Capitán Don Claudio Teodoro de Ceballos, hijo legítimo del Capitán Don José de Ceballos y Burgos, difunto, su heredero, albacea y tenedor de bienes principal, por sí, y en nombre de sus fiadores el Alférez Diego Domínguez Muñiz y de Jacinto Méndez, vecinos del pueblo de Naolinco; Cristóbal de Zárate, vecino de Jalapa. Así mismo su fiador, se obligaron a que dicho principal, dará cuenta con pago de todas las haciendas y bienes que Juan Velázquez de Escobedo, Juez Comisario despachado de la Inquisición, le entregare hasta que dicho tribunal le mande devolverlos.
El Licenciado Miguel Pérez de Medina, Cura, Vicario y Juez Eclesiástico en el pueblo de Jalapa, en virtud de la sustitución de poder que le otorgó el Licenciado José Bernardo de Céspedes, Clérigo Presbítero, administrador de los bienes del Convento de Religiosas del Señor San Jerónimo de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, recibe de Manuel de Acosta, vecino de esta jurisdicción, la cantidad de 300 pesos por los réditos de 2, 000 pesos de principal sobre una hacienda que tiene el Convento y religiosas de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, por cuya parte ante los inquisidores apostólicos de esta Nueva España, sea definido el concurso de acreedores que le formó contra bienes de don Claudio Teodoro de Ceballos, anterior poseedor de la hacienda.