Don Alonso de Neira Claver, Escribano público de Jalapa, notificó a Don Andrés Vázquez, vecino de Jalapa, la revocación del poder que le otorgó su esposa Doña Aldonza Clara de Vargas.
Andrés Vázquez, natural de la ciudad de Málaga, en los reinos de Castilla, vecino de La Antigua Veracruz, residente al presente en este pueblo, dijo que habiendo contraído matrimonio con Doña Aldonza Clara de Vargas, hija de Doña Ana Francisca Matamoros esposa del Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, recibió de su señora suegra 4412 pesos y un tomín de oro común de dote en: una esclava mulata, soltera, nombrada Antonia Ramírez, de 30 años de edad; joyas, ropa para dama, enseres domésticos, y 2314 pesos y un tomín de oro común que a su suegra le debe el ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, los cuales heredó por la parte paterna y lo que le cupo de la herencia de su hermana María Aldonza de Vargas.
El Lic. Diego González de Astudillo, clérigo, presbítero, residente en este pueblo y domiciliario del obispado de la Puebla de los Ángeles, vende por juro de heredad a José de Castro, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la calle principal que de la plaza va para la ciudad de Veracruz, a mano izquierda, que linda con casa y solar de Doña Aldonza de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, de una parte; y de la otra, con solar del otorgante, de 80 varas ordinarias de frente y el hueco, hasta el linde de una ciénega que está a sus espaldas, que con otros bienes está hipotecado a la capellanía que fundó Mariana de Astudillo, su madre, libre de carga e hipoteca, por el precio de 140 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre dicho solar, a razón de de 7 pesos 4 tomines de renta en cada un año.
Doña Aldonza Clara de Vargas, vecina de Jalapa, viuda de Don Andrés Vázquez, hija y heredera de Doña Ana Francisca Matamoros, funda una capellanía perpetua de misas para que se digan por su alma, las de sus padres, las de sus abuelos y Ánimas de Purgatorio, desde hoy día de la fecha en adelante; a la cual aplica 2405 pesos y 3 reales de oro común de dote principal, y 120 pesos y 2 reales de tributo anual, que situó en dos casas de paredes, cubiertas de teja, en este pueblo, y se hallan ubicadas en la Calle Real que sale de la plaza para la ciudad de Veracruz ;linda con casas de Francisco de Campo y casas de Sebastián Díaz de Acosta; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora. Asimismo, la otorgante declara que sobre tales inmuebles, el Covento de San Francisco de Jalapa, tiene una acción y derecho de 200 pesos de oro común de principal y 10 pesos de renta anual.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legitima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dio su poder cumplido al dicho su marido para que representando su persona, reciba y cobre de cualesquier personas los pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos y otros bienes que le debieren; y generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales; asimismo, para que pueda regir y administrar sus bienes, y venda una mulata nombrada Antonia Ramírez, soltera, de 26 años de edad; y un esclavo mulato, soltero, llamado Simón de Vargas, de 23 años de edad, que hubo y heredó de su tía María Aldonza de Vargas, en los precios y plazos que hallare.
Don Sebastián Díaz de Acosta, vecino de Jalapa, vende a Doña Aldonza de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, una esclava negra nombrada Antonia, Caba Loango, de 17 años de edad, libre de empeño, enajenación e hipoteca; sin asegurarla de ninguna tacha, enfermedad, vicio, ni defecto, por el precio de 200 pesos de oro común.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legítima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dijo que a los 7 días del mes de abril del presente año, dio poder a su marido para diferentes efectos en este pueblo, y por cuanto el susodicho trata de vender unos esclavos mulatos nombrados Antonia y Simón, a Lorenzo González y al Capitán Juan Hurtado, vecinos de Veracruz, que forman parte de sus bienes dotales, y por no haberle hecho carta ni recibo de su dote, revocó el poder dado para que no pasen adelante dichas ventas.
Andrés Vázquez y Doña Aldonza Clara de Vargas, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, dieron poder cumplido, cesión y traspaso, a Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que pueda pedir, recibir y cobrar judicial o extrajudicialmente del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, 2315 pesos de oro común que dicho ingenio del debe de plazo cumplido, según consta de la obligación firmada por el Capitán Don Fernando Ruiz de Córdova y Arellano y Miguel de Tramoya, difuntos, como dueños del dicho ingenio, a favor de Doña Aldonza de Vargas, Doña Ana Francisca Matamoros y Doña María de Vargas, abuela, madre y tía de la otorgante. Y cobrados los referidos 2315 pesos con sus réditos, los haya para sí, por razón de otra tanta cantidad que Antonio de Dueñas les pagó.
Pedro Gil, dueño de recua, vecino de Jalapa, se constituyó por fiador de Andrés Vázquez en su litigio contra el Capitán Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, sobre la venta de una casa o el pago de 340 pesos de oro común que les prestó, en tal manera que si el auto definitivo sobre el que se ha apelado fuere revocado en todo o en partes, el dicho Andrés Vázquez restituirá a los susodichos los 340 pesos que hubiere recibido, o lo que importare la parte revocada.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legítima de Don Andrés Vázquez, vecina de La Antigua Veracruz, estante en este pueblo, dijo que habrá año y medio que en la ciudad de Los Ángeles, ante un escribano del cual no se acuerda su nombre, la hicieron otorgar un poder al dicho su marido para cobrar sus bienes y otros efectos; y respecto de haberse visto todo este tiempo muy enferma, y a falta de escribano en La Antigua, no ha podido revocar el poder conferido, y como al presente recela de que la pueda obligar a la paga de 800 pesos que el susodicho debe a Juan Fernández, vecino de la ciudad de México, desde antes de casarse con la otorgante, en la mejor vía, protesta la fuerza que en ello se le hará y no consiente de ninguna manera la mencionada obligación.