Don Francisco Domínguez, vecino del pueblo de Coatepec y residente en este pueblo de Jalapa, dueño de los ranchos y molino de pan, Lucas Martín y San José Buena Vista, otorga poder especial a don Domingo Díaz Mier, vecino de este pueblo de Jalapa, para que defienda las 2 caballerías de tierra que le pertenecen y que lindan con los indios de San Andrés Tlalnehuayocan\r\n
Don Antonio Laureano de Campo, Alguacil Mayor de la jurisdicción de Jalapa y la de Jalacingo, nombra a don Francisco Domínguez, vecino de Jalacingo, como Teniente de Alguacil Mayor\r\n
Los Oficiales actuales y pasados del pueblo de Teocelo, parecieron en forma de Cabildo para otorgar a nombre propio y en el de los naturales, poder especial a don Francisco Domínguez, para que se encargue de todos los pleitos que tuvieren con cualquier persona o comunidad, pareciendo ante las autoridades correspondientes, presentando la documentación, testimonios y demás que sea necesario, por lo que se le confiere éste con libre y general administración y con facultad de sustituir.
Don Manuel de Acosta, vecino de las rancherías de Naolinco, jurisdicción de Jalapa, albacea de su difunto padre Marcos de Acosta, vende a doña Gertrudis Josefa Ladrón de Guevara, viuda y albacea de don Francisco Domínguez, un solar, el cual había vendido el difunto Marcos de Acosta, al otro difunto, don Francisco Domínguez, en la cantidad de 100 pesos, lo cual se informa en una carta anexa, pero sin escritura de por medio, propiedad que mide 42 varas y media de frente y 41 varas de fondo, linda al norte con la calle de la Estación y casas del finado, Manuel Domínguez, al sur, linda con solar de Diego de Zárate, al poniente con la zanja o conducto de agua y al oriente con solar de Pedro de los Ángeles, indio tributario.
Parecieron don Félix José, Gobernador actual de los naturales del pueblo de San Jerónimo Coatepec de esta jurisdicción, y demás oficiales que se mencionan en la escritura, otorgan poder general a don Francisco Domínguez, vecino del pueblo de Coatepec, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos y seculares.
Don Leonardo Carballo, vecino del pueblo de Altotonga, jurisdicción de Jalacingo, otorga poder general a don Lucas Barradas y a don Francisco Domínguez, vecinos del pueblo de Jalapa, para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales que tenga con cualquier persona.
En esta fecha, el Escribano Francisco Domínguez notificó el auto de arriba a Francisca Nancan, india mujer de Miguel Vázquez, difunto y a Pedro Perdomo, su procurador en sus personas, los cuales dijeron que lo escuchaban y no tenían qué alegar más de lo dicho.
María Ortíz de Zárate, viuda de Francisco Domínguez Muñiz, vecina del pueblo de Naolinco, otorga su testamento donde declara tener como bienes la casa de su morada, una esclava llamada Micaela de 3 años que compró a su hija María Ortiz en 100 pesos; tiene 200 pesos por la venta de un negro llamado Alonso Marcos que vendió en 325 pesos, pero 125 pertenecen a Bernardo de los Reyes; tiene también 125 pesos por la venta de unas vacas que le hizo a su hijo el Licenciado Pedro Domínguez Muñiz; tiene un potrero llamado Zapoapa que compró a Diego Martín de los Reyes, entre otros bienes. Asimismo declara nació en su casa un mulato llamado Prudencio de 23 años más o menos, cuya madre es su esclava Clara de Villegas y su padre es un hijo de la otorgante que murió; dicho esclavo se lo deja a su hijo Francisco Domínguez para que lo asista y le sirva por todos los días de su vida y al morir su hijo, el esclavo quede libre. Nombra como albaceas a Miguel y a Francisco Domínguez, sus hijos.
Francisco Domínguez, hijo legítimo de Francisco Domínguez Muñiz y de María Ortiz de Zárate, difuntos, dijo que su padre compró un sitio de tierra para ganado mayor en Mesa de Chile, jurisdicción de La Antigua Veracruz, y que aprehendió jurídica posesión como consta de los recaudos hechos, por lo cual se sigue artículo en el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición; ante ello otorga poder especial a Domingo Palmeros, su cuñado, para que en su representación prosiga y acabe sobre la contradicción hecha de esta nueva posesión hasta ser declarado como propiedad y bien de sus padres.
El Bachiller Lorenzo Matamoros, clérigo, vecino y labrador en la provincia de Tlaxcala, como su principal obligado, y José Espinosa de los Monteros, como su fiador, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Ángeles, 271 pesos y un tomín de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas y ganados del diezmo del año pasado de 1680, de la hacienda del Sargento Mayor Don Alonso de Castro, del rancho de Juan Márquez, de la hacienda de Juan Díaz, de la hacienda de Nicolás Ortega[Nicolás de Ortega], del rancho de Francisco Domínguez, de la hacienda de Francisco Salazar, de la hacienda de Don Astacio de Benavides, y de la del dicho principal, quien compró al Lic. Juan González de Castro, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre del presente año.