El Capitán Don Nicolás Flores Altamirano, vecino de esta jurisdicción, con poder de Doña Ana María de Alemán, mujer legítima del Capitán Don Pedro de Aguirre, vecinos de la nueva ciudad de Veracruz, vende a Don Nicolás Ramos de Bustos, vecino de la ciudad de México y residente en esta jurisdicción, una esclava negra nombrada María, de casta Arara, de 30 años de edad, poco más o menos, sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 300 pesos de oro común.
Doña Ana de Alemán, viuda, mujer que fue del capitán don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, en esta jurisdicción, dio su poder al Lic. Juan Pérez Rivero, abogado de la Real Audiencia de México, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere con cualesquier personas.
Doña Ana Zavala, vecina de Jalapa, como madre y heredera de sus hijos difuntos, Francisco, Juan y Ana López Ruiz Matamoros; e Isabel López Ruiz Matamoros, doncella, heredera junto con sus hermanos difuntos, a los bienes que quedaron por fin y muerte de su padre, dieron su poder cumplido al Bachiller don Bartolomé Patricio Pérez Delgado, pasante de la Facultad de Leyes de la ciudad de México, para que en sus nombres parezca en cualesquier tribunales y pida y demande, reciba y cobre de Doña Ana María de Alemán, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, cualesquier cantidades de pesos de oro, plata, joyas, esclavos y otros bienes, prosiguiendo en juicio la ejecución que tienen interpuesta, en virtud de despacho de la real cédula de esta Nueva España ante la Real Jusiticia de la Nueva Veracruz, haciendo los pedimentos, requerimientos, citaciones, protestas y alegatos que convengan.
Doña Isabel López Ruiz Matamoros, vecina de Jalapa, revocó un poder dado a Alejandro López, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, y por la presente, dio su poder cumplido a su hermana Francisca Isabel, vecina de Jalapa, para que en su nombre reciba y cobre de Doña María de Alemán, viuda del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecina de la nueva Veracruz, 1700 pesos de oro común que le debe de resto de una mayor cantidad, y otorgue la carta de pago correspondiente.
Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, vende al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, vecino de esta jurisdicción, un negro esclavo que hubo y heredó de su marido, nombrado Nicolás de Campos, por otro nombre Candiles, criollo de la nueva Veracruz, de 60 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 150 pesos de oro común, horros de alcabala.
Testamento de Juan López Ruiz Matamoros, natural de Jalapa, hijo legítimo de Martín Matamoros y de Ana Ruiz, difuntos. Declara por bienes una hacienda de ganado mayor nombrada Nuestra Señora de la Concepción en términos de la Antigua Veracruz, con mil doscientas reces de rodeo poco más o menos; más ciento treinta yeguas corraleras poco más o menos; más ciento diez potros y caballos viejos del servicio de la hacienda. También, 3,000 pesos de principal con doña Ana María de Alemán, vecina de la ciudad de la Veracruz, por escritura que está en poder de Bernardo Antonio de Santamaría, su sobrino y apoderado, regidor de dicha ciudad. También, un sitio de molino a espaldas del convento de San Francisco de este pueblo, entre otros bienes. Declara no tener herederos forzosos, solo a Juan López Ruiz Matamoros, Isabel Ruiz Matamoros, Francisco Ruiz Matamoros y Ana Ruiz Matamoros, sus hijos que reconoce y ha criado.
Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, dio su poder a Domingo de Oliveros, vecino de Jalapa, para que en su nombre rija y administre el ingenio de San Sebastián Maxtlatlán; cobre los pesos de oro, joyas, esclavos, ganados que le deben, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Don Juan de Castro, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al alférez Don Bartolomé de Castro, vecino de Jalapa, y maestro boticario en la Nueva Veracruz, para que en su nombre pida, reciba y cobre, de cualesquier albaceas legatarios, herederos fideicomisarios que hubieren quedado de doña Ana María de Alemán, difunta, vecina que fue de Veracruz, 150 pesos de oro común, que le cupieron de la legítima paterna y materna, cuya administración estuvo a cargo de la referida Ana María de Alemán.