Doña Josefa de Landa, viuda y albacea de Alonso Tirado, vecina de Jalapa, vende a Felipe Gorrón de Contreras, vecino del pueblo de Coatepec, dos medias caballerías de tierras eriazas ubicadas en términos de este pueblo; colindan al oriente con el arroyo de la ciénega y con tierras que fueron de Juan de Orduña Castillo, al poniente con el río del molino que fue de Juan López Ruiz Matamoros, al norte con solar de Sebastián Viveros y al sur con tierras del ingenio de Pacho. La venta se hace libre de empeño, censo e hipoteca en 130 pesos de a 8 reales cada uno de oro común.
Juan de Orduña Castillo, vecino de La Antigua Veracruz, residente en Jalapa, vende al Capitán Don Diego Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, una casa en este pueblo, situada en la Calle Real, camino para México, de piedra, cubierta de teja; de 34 varas de frente, linda con la Calle Real por el frente; y por otro lado, con el callejón de la casa que hace esquina con casa de Doña Ana de la Calleja Matamoros; y por otra parte, con casa de Pedro Grajales; y por el fondo, con solar de Andrés de Casanova; la cual heredó de su mujer Doña Josefa Díaz de la Cueva, en el precio de 425 pesos de oro común, en esta forma: 225 pesos en reales, y los 200 restantes, de un censo principal que se paga al Convento de San Francisco de Jalapa.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, dio su poder al Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de este pueblo, para que en su nombre demande, reciba y cobre de cualesquier personas, los pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos, ganados y otros bienes que le deban; y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, que al presente tiene o adelante tuviere.
Juan de Aparicio y María Sebastiana, hijos legítimos de Francisca de Yépez, venden a Alonso Tirado, 2 medias caballerías de tierras que heredaron de su madre; una ubicada en el potrero de una caballería de tierra, de la que la mitad pertenece a los herederos de Sebastián Viveros; colinda al poniente con tierras de doña Aldonza Clara de Vargas, al oriente con la otra media caballería de tierra. La segunda mitad colinda al oriente con el arroyo de la ciénega y tierras de Juan de Orduña Castillo, al poniente con el río del molino que fue de Juan López Ruiz Matamoros, al norte con solar de Sebastián de Viveros, al sur con tierras del ingenio de Pacho de Miguel Pérez de Medina. La venta se hace en 50 pesos de oro común.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Antonio de Dueñas, mercader, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, 600 pesos de oro común, cuyo adeudo salió a pagar por su madre Francisca Ramírez, viuda de Francisco Orduña Castillo, dentro de un plazo de 12 años, a razón de 50 pesos anuales, con las costas de la cobranza.
Juan de Orduña Castillo, como principal deudor, y el Alférez Gonzalo Márquez de Acevedo, como su fiador, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 285 pesos de oro común que montaron los diezmos de ganado vacuno y cría de yeguas de la Hacienda de Espanta Judíos, ubicada en la jurisdicción de la Antigua Veracruz, propiedad del Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, que se remataron en el dicho principal de los años de 1676, 1677 y 1678, a razón de 95 pesos de oro común cada Pascua de Navidad, de los años antes señalados.
Testamento de Josefa Martín de la Cueva, mujer legítima de Juan de Orduña Castillo, vecina de Jalapa, hija legítima de Juan Díaz de la Cueva y de María de Medina, vecinos de Jalapa.
Juan de Orduña Castillo, vecino de La Antigua Veracruz, vende a Doña Gertrudis de Neira Claver, doncella, vecina de Jalapa, un solar en este pueblo que hubo de Juan Díaz de la Cueva, su suegro, difunto, como parte de la dote que le dio, el cual corre desde una palma de Equisote, más abajo de la fragua de los herederos de Francisco de la Cueva, hasta la Calle Real; hace frente con las paredes del Monasterio de San Francisco; y por el otro lado, linda con solar y casas de Ana González de Astudillo; y de la otra parte, con solar de los herederos de Juan del Moral, con todo lo que le pertenece, libre de censo, tributo y otra enajenación, por el precio de 30 pesos de oro común.
El Capitán Diego Domínguez Muñiz, de la Compañía de Españoles del partido de Naolinco, declaró que la casa que compró a Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, ubicada en la Calle Real que va del camino de la Veracruz para México, de piedra, cubierta de teja, de 55 varas de fondo y 34 de frente; linda con la Calle Real por su frente, y por un lado, con el callejón que hace esquina con la casa de Ana Fernández de la Calleja; y por otro lado, con la casa de Pedro Grajales; y en el fondo, con solar de Andrés de Casanova, en el precio de 425 pesos de oro común, es y pertenece a Don Antonio de Monzaval, vecino de Jalapa, porque la compró de su orden y con su dinero.
Juan de Orduña Castillo, como principal deudor, y el Capitán Francisco García López, su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 255 pesos de oro común que montaron los diezmos de ganado vacuno y cría de yeguas de la hacienda nombrada Espanta Judíos, ubicada en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, propiedad del capitán don Antonio de Orduña Loyando, correspondiente a los años de 1670, 1671 y 1672, para fin del mes de marzo del presente año. Asimismo, se obligaron a pagar otros 255 pesos de diezmos por los años de 1673, 1674 y 1675, a razón de 95 pesos cada Pascua de Navidad.