Juan de Orduña Castillo, como principal deudor, y el Capitán Francisco García López, su fiador, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Puebla de los Ángeles, 255 pesos de oro común que montaron los diezmos de ganado vacuno y cría de yeguas de la hacienda nombrada Espanta Judíos, ubicada en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, propiedad del capitán don Antonio de Orduña Loyando, correspondiente a los años de 1670, 1671 y 1672, para fin del mes de marzo del presente año. Asimismo, se obligaron a pagar otros 255 pesos de diezmos por los años de 1673, 1674 y 1675, a razón de 95 pesos cada Pascua de Navidad.
Juan de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Bartolomé de Mora Espinosa, Justicia Mayor de esta provincia, y a quien su poder hubiere, 30 toros y 6 vacas que por alcance de ajustamiento de cuentas, como albaceas de Juan Díaz de la Cueva le restó debiendo, y conformes y satisfechos, se los dará para fin del mes de junio de 1680.
Fernando de Orduña Castillo, vecino de la Ciudad de la Antigua Veracruz, albacea y heredero de Juan de Orduña Castillo, su padre, instituido por poder para testar, dijo que le comunicó que a María de Jesús, negra libre, le tenía hecha gracia y donación de un solar con 65 varas de frente y 60 de fondo, linda con solares de Miguel de Mafara, Juan Campechano, Diego Molina y Salvador Vázquez, y para que en todo tiempo conste, le ha pedido le otorgue la escritura de declaración para su propiedad, en cuya virtud, declara que renuncia y transfiere en María de Jesús el mencionado solar por la donación y entrega que le tenía hecha su padre.
El Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, dio en arrendamiento a Juan de Orduña Castillo, a Francisca de Orduña Castillo y a Antonio de Orduña Castillo, menor, y a su tutora Doña Francisca Ramírez, una estancia de ganado mayor nombrada San Diego y por otro nombre Espanta Judíos, ubicada en términos del pueblo de Actopan, linda con la Villa Rica, la Hacienda de Cempoala, la playa y la Sierra de los Mariscales, con 3531 reses, 467 yeguas de año para arriba, 127 crías, 130 caballos, 26 potros, y otros aperos, por tiempo de nueve años, y al precio de 650 pesos de oro común anuales.
Doña Francisca Ramírez, albacea y tenedora de bienes de sus menores hijos, declaró haber recibido del Capitán Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, 3000 pesos de oro común, por cuenta de una escritura de mayor cuantía que en su favor y de sus hijos, otorgó dicho Capitán ante Don José de Ceballos y Burgos, Justicia Mayor que fue de esta provincia, fechada en el ingenio de La Santísima Trinidad a los 31 días de diciembre de 1655. Y de los referidos 3000 pesos, se dio por entregada y otorgó carta de pago en forma; y la otorgante confesó haberlos pagado por cuenta de sus legítimas paternas a Juan, Francisca y Antonio de Orduña Castilla, a razón de mil pesos de oro común a cada uno, y con ellos pagaron adelantados cuatro años y parte de otro, el arrendamiento de la hacienda de Espanta Judíos.
Doña Francisca Ramírez, para la dicha información presentó por testigo ante el Alcalde Mayor de Jalapa, a Juan de Pisa, de color pardo, maestro de sastre, vecino de Jalapa, el cual dijo que desde hace muchos años vive en esta jurisdicción, y ha ido a la Hacienda de Espanta Judíos y sabe que es más la ganancia que la pérdida por la bondad de sus tierras, aguas y mucho ganado, y el conseguir su arrendamiento como pretende Antonio de Orduña Castillo, y su hermano Juan de Orduña Castillo, les será de mucha utilidad.
Josefa Martín de la Cueva, mujer legítima de Juan de Orduña Castillo, vecinos de Jalapa, hija de Juan Díaz de la Cueva que hoy vive en ella, y de María de Medina, difunta, dio su poder cumplido a su padre y a su marido para que hagan y ordenen su testamento, con las declaraciones, mandas, legados, cláusulas y requisitos que les tiene comunicado.
El Capitán Don Diego Domínguez Muñiz, vecino de Naolinco, se obligó a pagar a Juan de Orduña Castillo, vecino de La Antigua Veracruz, 425 pesos de oro común que por hacerle amistad y buena obra, le prestó en reales de contado, en esta forma: los 200 pesos dentro de cuatro meses, y los 225 pesos restantes, en la primera venida de la flota al puerto de San Juan de Ulúa.
Don Antonio García Monzaval, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Don Juan de Orduña Castillo, vecino de este pueblo, 367 pesos que le prestó en reales de contado, para la venida de la primera flota de los reinos de Castilla.
El Alférez Don Gonzalo Márquez de Acevedo, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Juan de Orduña Castillo, vecino de La Antigua Veracruz, dio por rota y cancelada la escritura de obligación que a favor del dicho Juan de Orduña Castillo, otorgó en este pueblo Don Antonio García Monzaval, ante Sebastián Sánchez de las Fraguas, escribano público de Jalapa, por la cantidad de 367 pesos de oro común, los cuales ya obran en poder de Juan de Orduña Castillo.