Doña Catalina Mejía de Velasco, vecina de Jalapa, viuda de Don José Cogollos de [Zárate], como albacea testamentaria y tutora de sus menores hijos, vende a Don Juan de Medina Caraveo, vecino de Jalapa, dos solares en este pueblo, uno en pos de otro, lindan con casa y solar de Sebastián Hernández; y por otra parte, con casa de Nicolasa González, viuda de Juan del Moral; y por el frente, calle en medio, con solar y casa de Francisco de Zorrobiaga, en el precio de 100 pesos de oro común.
Don Juan de Medina Caraveo, vecino de Jalapa, en nombre y con poder de Doña Josefa del Espíritu Santo, mujer legítima de Don Lucas Díaz de la Cueva; y de Doña Antonia González, viuda de Damián de Orlachea; y Nicolasa González, una de las herederas de Don Lope González [de Villa de Moros], su abuelo, mujer legítima de Francisco Martín, vecina de Jalapa, venden a Don Antonio Díaz de Córdoba, vecino y labrador de la provincia de San Juan de los Llanos, un sitio de tierras de ganado menor con dos caballerías, que las dichas partes heredaron de Don Lope González, ubicados en los alto de La Joya, libre de censo, empeño, hipoteca y otra enajenación, en el precio de 200 pesos de oro común.
Nicolasa González y Antonia González, vecinas de Jalapa, dieron su poder cumplido a José Luis, su hermano, para que en sus nombres pida, reciba y cobre de cualesquier personas que con derecho deba, los pesos de oro, plata y otros bienes que les deban por herencia, escrituras, conocimientos, sentencias, traspasos o en otra manera. Y este poder se lo dan con libre y general administración.