Codicilio de Doña María Aldonza de Vargas, vecina de Jalapa, por el cual revoca una cláusula de su testamento en la que mandó se dieran 100 pesos de oro común a su sobrino José Méndez de Alfaro, entre otras disposiciones.
El Capitán Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, vecino de Jalapa, dieron su poder, cesión y traspaso a Andrés Vázquez, vecino de La Antigua Veracruz, y a su mujer Doña Aldonza Clara de Vargas, hija legítima de la otorgante, para que en sus nombres pidan, reciban y cobren de los dueños del ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, ubicado en esta provincia, 2315 pesos de oro común que por el plazo cumplido les adeuda el referido ingenio, y en el cual quedaron cargados por herencia paterna de la otorgante y su hermana Doña María Aldonza de Vargas, difunta, de quien heredó sus derechos.
Juan de Quiroz, natural y vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Diego de Quiroz y de María Magdalena, otorga su testamento donde declara tener entre sus bienes la mitad de la casa en que vive, media caballería de tierra ubicada en términos de este pueblo, que linda con tierras de Aldonza Clara de Vargas. Debe a Leonardo Ortiz 6 pesos. Declara haber sido casado con Juana de los Santos y que al tiempo de su matrimonio no trajeron capital alguno, tuvieron una hija a la cual nombra como heredera universal y a su sobrino Juan de Quiroz le toca una parte de las tierras. Como albaceas nombra a Juan de Quiroz y a su mujer.
Andrés Vázquez, natural de la ciudad de Málaga, en los reinos de Castilla, vecino de La Antigua Veracruz, residente al presente en este pueblo, dijo que habiendo contraído matrimonio con Doña Aldonza Clara de Vargas, hija de Doña Ana Francisca Matamoros esposa del Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, recibió de su señora suegra 4412 pesos y un tomín de oro común de dote en: una esclava mulata, soltera, nombrada Antonia Ramírez, de 30 años de edad; joyas, ropa para dama, enseres domésticos, y 2314 pesos y un tomín de oro común que a su suegra le debe el ingenio nombrado San Sebastián Maxtlatlán, los cuales heredó por la parte paterna y lo que le cupo de la herencia de su hermana María Aldonza de Vargas.
Doña Ana Francisca Matamoros, hija legítima de Don Cristóbal Martín Matamoros y de Doña Aldonza de Vargas, vecinos que fueron de Jalapa, mujer legítima de Francisco García López, dio su poder cumplido a su esposo, para que en sus nombre pida, reciba y cobre de cualquier personas los maravedíes, pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos,\r\nganados, haciendas y otros bienes que le deban o debieren, como heredera de sus padres y de su hermana Doña María Aldonza de Vargas, cuyas herencia tiene aceptadas; y para que arriende sus casas, tiendas y haciendas a los precios que concertare. Asimismo, cobre los arrendamientos o venda los bienes raíces y muebles de su propiedad, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales movidos y por mover.
El Capitán Francisco García López, y su mujer, Doña Ana Francisca Matamoros, vecinos de Jalapa, dieron su poder cumplido a Don Juan de Medina, vecino de este pueblo, para que en sus nombres venda una negra esclava de la dicha Ana Francisca, la cual heredó de su hermana Doña María Aldonza de Vargas por su testamento de fecha 5 de octubre de 1667, y lleva por nombre Josefa, criolla del ingenio La Santísima Trinidad, de 30 años de edad, casada con un mulato liberto, y está libre de todo empeño, hipoteca y otra enajenación, sin asegurarla de ninguna tacha, vicio ni defecto, por los pesos de oro que le parecieren
Testamento de Doña María Aldonza de Vargas, vecina y natural de Jalapa, hija legítima de Cristóbal Martín Matamoros y de Doña Aldonza de Vargas.
Codicilio de Doña María Aldonza de Vargas, vecina de Jalapa, por el cual facultó a sus albaceas para que su cuerpo sea sepultado en la iglesia y lugar que les pareciere, asimismo, dispuso que un esclavo negro llamado Simón, lo herede su sobrina Aldonza de Vargas.
Doña Aldonza Clara de Vargas, mujer legitima de Andrés Vázquez, residente en Jalapa, dio su poder cumplido al dicho su marido para que representando su persona, reciba y cobre de cualesquier personas los pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos y otros bienes que le debieren; y generalmente para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales; asimismo, para que pueda regir y administrar sus bienes, y venda una mulata nombrada Antonia Ramírez, soltera, de 26 años de edad; y un esclavo mulato, soltero, llamado Simón de Vargas, de 23 años de edad, que hubo y heredó de su tía María Aldonza de Vargas, en los precios y plazos que hallare.