Don José Herrera, Gobernador de los naturales de este pueblo, don Cristóbal Felipe, don Pedro Martín, Alcalde del Barrio de Santa María, don Pascual de la Cruz, don Diego de la Cruz, Regidor del Barrio de Jalapa, don Juan Antonio y don Juan Francisco, alcaldes pasados, fiadores y pagadores principales, dijeron que por los señores de la Real Audiencia de este Reino, se obligan a pagar a don Andrés Gutiérrez Calzadilla, 200 fanegas de maíz de buena calidad, de diezmo del maíz que siembran y recogen en tierras compradas y arrendadas.
Don José de Herrera, vecino de este pueblo, compañero de don José Antonio Tavera en las labranzas y en los usufructos de la Hacienda de los Remedios y Molino de Lucas Martín, se constituye como fiador de don Francisco del Camino y Velasco, Administrador de las Reales Rentas de la Pólvora y Naipes en este pueblo de Jalapa, por cantidad de 2,000 pesos
Se tomó la razón de 2 pipas de aguardiente, que Mateo Cañamero remite a México, en recua de Diego de Estrada para entregar a Jusepe [José] de Herrera.\n
El Bachiller Pedro Sánchez de Ortigosa, presbítero, vecino de San Juan de los Llanos, hizo gracia y donación a José Lorenzo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, mayor de 25 años, a su ahijado Cristóbal de Herrera, de 17 años, a José Miguel de Ortigosa, niño expuesto en su casa, y a Ursula de San Pedro, huérfana que se halla en el Convento de Santa Inés de la ciudad de Los Ángeles, sirviendo a la Madre María de la Concepción, de 14 años de edad, de la cantidad de 500 pesos de oro común, en el valor de unas casas que tiene en el pueblo de San Juan de los Llanos.
José de Herrera, vecino de Perote, dijo se obliga junto con su mujer Jerónima de Córdoba, a que pagarán a Juan Montañés de la Cueva, la cantidad de 908 pesos y 1 real, mismos que importaron diferentes géneros de mercaderías, y para seguridad de dicha deuda hace hipoteca de unas casas de su morada que tiene en Perote, las cuales pertenecen a su mujer.
Tomás Jiménez, vecino del pueblo de Jalapa, albacea de la difunta Olaya Micaela Domínguez, y Juan Ruiz, hijo legítimo de dicha difunta y de Juan Ruiz, venden a don José de Herrera, vecino de la Nueva Veracruz y residente en este pueblo, una casa y solar, el cual mide 16 varas de frente y 16 varas de fondo, que linda al oriente con un callejón que sale de la casa que fue de don Luis Fernández de la Flor y Pareja y baja para La Alameda, al sur con solar de Antonio Justo Martínez, al poniente con solar que fue de José Rangel y ahora lo es de Tomasa Pérez, su viuda, y al norte con solar de Ana Zamora, al precio de 100 pesos.
Don José de Echeagaray, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de doña Paula Barradas Meléndez, Mayordoma de la Cofradía del Carmen, la cantidad de 500 pesos de la que entregó recibo, obligándose a tenerlos en depósito irregular, por el tiempo de 5 años, pagando 5 % anuales, y en el caso de que tuviese el dinero en su poder por más tiempo, seguirá pagando réditos, y para seguridad del pago hace hipoteca de una casa que hace frente con la Calle de Belén y Casa del Rey, al poniente linda con casa de doña Josefa Pérez, al sur con casa de don José de Herrera y al norte con casa de las Apotronas.
Antonio Domínguez, vecino del pueblo de Coatepec y residente en el de Teocelo de esta jurisdicción, otorga que ha recibido del Presbítero José de Herrera, Cura de la Doctrina de Xicochimalco, 300 pesos de oro común que le suplió por hacerle bien y buena obra sin premio alguno, por lo que se obliga a pagársela el día 15 de mayo del año próximo de 1791 en dicho pueblo de Xico.
Diego de Herrera Almazán, labrador de la provincia de Tepeaca, como principal obligado, y José de Herrera, como su fiador, vecino de dicha provincia, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la ciudad de Los Ángeles, 751 pesos y 3 tomines de oro común, por otros tantos que valieron y montaron las semillas, ganados y lana del diezmo de la hacienda del dicho principal nombrada San Diego Jalapasco, del año pasado de 1678, que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, para fin del mes de diciembre de 1679.
Don Pedro de Senande, vecino del pueblo de Jalapa, con poder especial que tiene de los hermanos don Pedro, don Antonio y don José de Herrera, da en arrendamiento a don José Sanchinel, vecino de este pueblo, una casa ubicada en este pueblo, por el tiempo de 7 años, en el precio de 6 pesos de oro común.