Se tomó la razón de 5 pipas de vino en 30 barriles, que el Capitán Gaspar de Herrera remite a la ciudad de Oaxaca, en recua de Bartolomé Feo, 3 de ellas para el Sargento Benito Alonso y las otras 2 al Alférez Joseph [José] Ordoñez.\n
Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles, 2 de ellas que Pantaleón Báez Barrera remite a Oaxaca, en recua de Nicolás de Alguero, vecino de la citada ciudad para entregar a Sebastián de Herrera y las otras 2 que Gaspar de Herrera remite a Francisco Díaz de Morales.\n
Se tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles, que el Capitán Gaspar de Herrera remite a Oaxaca, en recua de Francisco de Herrera para entregar al Sargento Benito Alonso.\n
Se tomó la razón de 87 pipas de vino, que el Alférez Pedro López Pardo, Mateo Cañamero, el Capitán Juan Navarro y el Capitán Gaspar de Herrera, vecinos de la Veracruz, remiten en recua de Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en las cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, para entregar al Capitán Domingo de Cantabrana, a Felipe Navarro, a Julián Díaz de Posadas y para el citado Vázquez de Medina.\n
Se tomó la razón de una pipa de vino en 6 barriles y 2 barriles de vinagre, que el Capitán Gaspar de Herrera remite a Oaxaca, en recua de Sebastián de Ayala, hijo del difunto Sebastián de Ayala, para entregar a Benito Alonso.\n
Se tomó la razón de 260 botijas de vino que remite Gaspar de Herrera en la recua de Francisco de Andrada, para entregar a Juan Marín [Martínez] de León en México.
Ante Don Gaspar de Herrera, Alcalde Mayor de Jalapa, Jacinto de Guía y Lumbe y Tomás de Guzmán, residente en esta jurisdicción, por sí, y en nombre del Capitán Antonio Beltrán, vecino de Jalacingo, registraron una mina en tierra virgen, en el paraje del pueblo de Tlatatila [Tatatila], a media legua de dicho pueblo, de oro, plata o del metal que Dios Nuestro Señor fuere servido darles, en una barranca que va para el río, y le pusieron por nombre Jesús María y José. Asimismo, registraron un ojo de agua para lavadero y demás sitios.
El Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, residente en este pueblo de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Francisco de Echeverría, su cuñado, vecino y mercader de la ciudad de México, 7000 pesos de oro común que le ha suplido y prestado en reales en diferentes partidas, menos el valor que se hiciere en España de 33 quintales de purga de Jalapa, que remitió por su cuenta el otorgante y ha de percibir por la suya el dicho capitán Francisco de Echeverría, cada y cuando se los pida, con las costas de la cobranza.
Doña Melchora Chacón de los Reyes, viuda, mujer que fue de Don Antonio García Monzaval, vecina de la nueva ciudad de Veracruz, residente en este pueblo, se obligó a pagar al Bachiller Don Miguel Pérez de Medina, cura beneficiado de Jalapa, 240 pesos de oro común, procedidos de una negra llamada Nicolasa de San José, de más de 45 años de edad, que dicho beneficiado compró del Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la Nueva Veracruz, quien le ha de otorgar escritura de venta por la referida esclava, porque Don Miguel Pérez de Medina no se la otorgó; para de hoy día de la fecha en seis meses, con las costas de cobranza.
Matías Márquez, vecino de Jalapa, hizo gracia y donación a María de la Peña, su sobrina, de la mitad de un solar en este pueblo, ubicado en la Calle Real; linda con casas de Doña Aldonza de Vargas, y con el callejón que sale a dicha calle; pues la otra mitad, pertenecía a su hermana Juana Díaz, y lo vendió a Gaspar de Herrera.