Ante el Capitán Don Fernando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, Nicolás de la Peña, de color pardo, vecino de Naolinco, hijo natural de Pedro de la Peña, español, dijo que antes de su fallecimiento, su padre le otorgó una memoria por testamento, en la cual le dejó por su albacea y heredero, y para que se cumpla lo contenido en ella, pidió se le reciba información y la declare por su testamento.
Lorenzo de León, en virtud del nombramiento de Teniente de Alguacil Mayor, se presentó ante Don Fernando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, quien le admitió el uso del citado oficio y le recibió juramento.
El Capitán Don Fernando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto el testamento presentado por Nicolás de la Peña, otorgado ante testigos por Pedro de la Peña, y la información hecha para su comprobación con los testigos instrumentales, lo declaró por testamento y última voluntad del referido Pedro de la Peña, mandó se guarde, cumpla y ejecute en cuanto a derecho, y el escribano dé testimonio autorizado en forma que haga fe al dicho Nicolás de la Peña para que use de su cargo.
Juan Díaz de la Cueva, vecino de Jalapa, se obligó a pagar al Capitán Don Fernando de Váldez y Portugal, vecino de la jurisdicción de Huejotzingo, 200 pesos de oro común en reales, por otros tantos que del ajustamiento de cuentas, dares y tomares que han tenido, en esta forma: los 100 pesos para dentro de 10 meses, y los otros 100 restantes, para de allí en otros diez meses.
Ante Don Fernando de Valdés y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, Diego Farfán de los Godos, español, dueño de la Venta de las Vigas, manifestó un hierro para marcar ganado.
El Capitán Don Fernando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, y Doña Isabel Tello de Lomas, su legítima mujer, hacen gracia y donación al padre Maestro Fray Nicolás de Lomas y Alavez, hermano de la susodicha, religioso de la Orden de Nuestra Señora de las Mercedes que reside en su convento de la ciudad de México, de la parte que les pudiera pertenecer de la herencia en el valor de unas casillas ubicadas en dicha ciudad, a espaldas del Convento de Regina, y linda por una parte con casas del Licenciado Juan Matías, y por otra, con casas del Convento de La Concepción, las cuales quedaron por fin y muerte del Licenciado Pedro Ruiz de Alarcón, presbítero, Capellán del Colegio de San Juan de Letrán, de quien son herederos otorgantes.
El Capitán Don Fernando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor que fue de esta jurisdicción, vecino de la provincia de Huejotzingo, dio su poder cumplido a su hermano el Doctor Don Pedro de Valdéz y Portugal, Clérigo, Présbitero, Abogado de la Real Audiencia de la ciudad de México; y a Francisco de Jaén, vecino de dicha ciudad, para que en su nombre y por lo que le toca en razón de los arrendamientos de unas casas que al otorgante y a su hermano les dejó el Lic. Don Diego Marín del Riego, en la calle del Reloj de dicha ciudad, con el Doctor Don Manuel Escalante y Mendoza, Oidor de la Real Audiencia de México; ajusten y liquiden los arrendamientos con su señoría; asimismo, les dio poder para que las arrienden de nuevo.
Ante el Capitán Don Frenando de Valdéz y Portugal, Alcalde Mayor de Jalapa, Sebastián Hernández y Nicolás Hernández, vecinos de la Venta de El Soldado, en esta jurisdicción registraron una mina de oro, plata, cobre, o del metal que Dios fuere servido darles, ubicada en un paraje como a una legua del pueblo que fue de Tatatila, abajo del Paso que llaman de La Peña, al pie de un cerro nombrado en mexicano Suchitepeque