El Capitán don Diego Mardones Barahona, Corregidor en este Partido, Juez de Caminos y de Registros, visitó la cuadrilla de Gonzalo García, vecino de la ciudad de los Ángeles, que baja a la ciudad de la Nueva Veracruz, y halló a los indios e indias siguientes: Jusepe [José] Martín, Capitán del carro delantero, con su mujer Gerónima [Jerónima]; Jusepe [José] Martín, soltero; Diego Francisco y Mariana su mujer; Francisco Diego con su mujer Juana; Melchor, soltero; Jusepe [José] García y su mujer María Magdalena; Diego Melchor, soltero; Miguel Juan y su mujer Francisca Juana; Juan Pablo y su mujer Cecilia; Agustín Suárez y su mujer Isabel; Gaspar Francisco, soltero; Francisco y María su mujer; Juan Bautista, soltero; Andrés Martín y María su mujer; Marcos García y Juana su mujer.
Se tomó la razón de 60 barriles de vino que lleva Jusepe [José] García en su recua, vecino de la Puebla, y la de Jusepe [José] de Rivera, vecino de Orizaba, para entregar en México a Joseph [José] Bracamonte.
Margarita Roldán, viuda de José García, junto con Joaquín García y María García, sus hijos legítimos y herederos de dicho José, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Miguel Gutiérrez, vecino de este pueblo, una casa de paredes cubierta de maderas y tejas, que mide 12 varas de frente y 50 varas de fondo, linda al norte con el Barrio de Techacapa, frente a la Calle Real que sale hacia la Veracruz, al oriente con casa de Paula Godínez, al sur con solar de Antonio Marín y al poniente con casa y solar de Tomás de Ana, al precio de 250 pesos.
Doña Aurelia Josefa de Ochoa, doncella, hija legítima y heredera de don Gabriel de Ochoa y de doña Josefa de Zárate; doña Justa Contreras, mujer legítima de don José García; doña Ana Contreras, mujer de don Juan Cardeña; don Claudio Contreras y doña Juana Contreras, doncella menor de 25 años pero habilitada por la Real Justicia, herederos todos de doña Efigenia de Ochoa, quien les heredó una casa de paredes cubierta de tejas con el sitio de 12 varas de frente y 72 de fondo, ubicada en la Calle Nueva, la cual venden a don Bartolomé Salvo, en 510 pesos, 100 de ellos a censo redimible a favor del Sacramento de la parroquia de Tlacolulan, 100 pesos a la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de este pueblo y 100 pesos que pertenecen a doña Aurelia, con la condición de que dicho Salvo deje vivir en una casita de tablas a doña Aurelia Josefa de Ochoa hasta el fin de sus días. Asimismo dicho Bartolomé Salvo, como obligación con el Reverendo Padre Fray José de Campo, religioso sacerdote de Nuestro Seráfico Padre San Francisco, otorga donación de la dicha casa a doña María Catarina Serrano, viuda de don Juan Francisco de Campo, con la condición de no enajenarla ni cargar a censo, y que a su muerte la casa recaiga en la persona de dicho fraile.
El ciudadano Ignacio Nava, síndico del pueblo del Chico, en voz propia y en representación de los ciudadanos Sixto Hernández, Fernando Rodríguez, Francisco Jiménez, José García, Hilario Hernández, Leonardo Licona, José María Huerta, Matías García, José Antonio Licona, Miguel Carmona, Rosalía Licona, Mariano Jiménez, Pedro Jiménez, Juan Blas, Miguel Primo, José Reyes, Juan Jiménez, Anselmo Hernández, Marcelo Cruz, Francisco Cruz, José Romero, Tomás Jiménez, Antonio Aquino, José de los Ángeles, José María Cruz, Cristóbal López, José Santos, José María Báez, José Enrique, Gregorio Tejada, Valentín Romero, Pedro Pascual, Manuel Pedro, José Cabrera, Manuel Saldaña, Juan Salazar, Juan Zepeda, José María González, Pedro Sandoval, Victoriano Cristóbal, Domingo Jiménez, José Francisco Jiménez, Cristóbal Mateo, Antonio Ruiz, José María Regalado, Manuel Bailón, Felipe Rodríguez, Faustino Cortés, Andrés Ruedas, José María Jiménez y Julián Hernández, otorgan poder a don José Medina, de esta vecindad, para que en representación de los vecinos del pueblo del Chico, acciones y derechos, los defienda de los pleitos y se encargue de las cobranzas que tengan y en adelante tuvieren con cualesquier persona. Para lo dicho y sus incidencias, le confieren éste con libre y general administración con facultad de enjuiciar, jurar y sustituir.
JOSÉ MARÍA REBOLLEDO Y MALDONADO, ALCALDE CONSTITUCIONAL DE SEGUNDA NOMINACIÓNJosé García, natural y vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido de don Juan Antonio Pensado, de esta misma vecindad, albacea del difunto Miguel Robles Tejeda, la cantidad de 1 429 pesos 7 y medio reales, a consecuencia del matrimonio que ha contraído con María Eugenia Robles, una de las hijas y herederas del indicado difunto.
Alonso Pérez de Alamillo, como principal obligado, y José García como su fiador, vecinos de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Masa General de la ciudad de Los Angeles, 170 pesos y 7 reales de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganados y lana, del diezmo de la hacienda del principal nombrada San Diego, pago de San Andrés Chalchicomula, del año pasado de 1679, para fin del mes de diciembre del presente año.
José García, como principal obligado, y Alonso Pérez de Alamillo, vecinos de la provincia de Tepeaca, se obligaron a pagar a la Santa Iglesia Categral de la ciudad de Los Angeles, 165 pesos de oro común, por otros tantos que valieron las semillas, ganados y lana, del diezmo del año pasado de 1679, que dicho principal compró al Lic. José de Siles, presbítero, colector de diezmos, de la hacienda que tiene en arrendamiento, propiedad del Lic. José de Arellano, para fin del mes de diciembre del presente año.
Fray José Enríquez, religioso de la orden de la Caridad, Prior del Convento y Hospital de Nuestra Señora de Belén en el pueblo de Perote, otorga en arrendamiento al Capitán Juan de Malpica, vecino de ese pueblo, unas tierras que están en el término de este pueblo, linda al sur con el paso de don Juan, con tierras de Ángela de Malpica y con las de Manuel Hernández, al norte con tierras de José García, por tiempo de 9 años que han de correr y contarse desde el 15 de junio de este año, en 30 pesos de oro común en cada año. Así como un pedazo de tierra ubicada entre la hacienda de labor del Capitán Juan de Malpica que llaman Ximonco, en 10 pesos por año, bajo las condiciones que se mencionan.
Don Miguel Martín, Gobernador del pueblo de San José Miahuatlán; Francisco Juan, Diego Baltazar, Antonio Francisco, Alcaldes, Miguel Andrés y José García, Regidores, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento a lo mandado acerca de que haya escuela, han convenido en dar y pagar durante 2 años a Julián Vázquez, vecino de la Nueva Veracruz, 60 pesos, más 12 fanegas de maíz por año y un huevo cada semana por muchacho y el maestro se obliga a enseñar la lengua castellana, la doctrina cristiana, a leer y escribir.