Don Andrés Pérez de la Higuera y don Francisco Hernández de la Higuera, como albaceas de su suegro don Juan Díaz Matamoros y en cumplimiento de una cláusula de su testamento, fundaron una capellanía de misas por el sufragio de su alma y la su esposa doña Magdalena Díaz, en la capilla del Convento de San Francisco, con 2 130 pesos de principal y 106 pesos y 4 tomines anuales de renta que se impusieron en el ingenio de azúcar Nuestra Señora de la Concepción, y los religiosos fray Bartolomé de Guzmán, guardián predicador del convento, fray Miguel Postigo, fray Jerónimo de Rueda, y fray Pedro Ramírez, moradores conventuales, por lo que les toca, aceptaron esta escritura y se obligaron a decir 36 misas cantadas en cada año, a razón de 3 pesos de limosna por cada misa.
Cristóbal de Figueroa, vecino de Jalapa, solicitó a Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, como albacea testamentario y tenedor de bienes de Magdalena Díaz, difunta, madre de su esposa Francisca Yépez, un tanto del testamento y un codicilio que la susodicha otorgó ante Don Juan Antonio Cano Moctezuma, Alcalde Mayor que fue de Jalapa.
Fray Juan Gaitán, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de este pueblo, y Magdalena Díaz, viuda de Gabriel Ochoa[Gabriel de Ochoa], vecino que fue de Jalapa, trocaron el uno con el otro un esclavo negro llamado Manuel, de nación Angola, de 20 años de edad, por otro llamado Felipe de nación[tierra] Angola, de 35 años de edad, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, sujetos a servidumbre, con las faltas y defectos que tuvieren.
Testamento de Magdalena Díaz, viuda de segundo matrimonio de Francisco Martín, vecina de Jalapa, hija legítima de Juan de Quiroz, natural de las Islas Canarias, y de Francisca de Yépez, natural de Jalapa, difuntos.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, nombró al bachiller Don Pedro Gorozpe [de Irala], su primo, clérigo, residente en la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que sirva la capellanía que fundaron sus bisabuelos Juan Díaz Matamoros y Magdalena Díaz.
Don Andrés Pérez de la Higuera y don Francisco Hernández de la Higuera, en su calidad de albaceas de don Juan Díaz Matamoros y en cumplimiento a una cláusula de su testamento, agregaron 262 pesos de principal y 13 pesos y un tomín de renta en cada año, a una capellanía de misas dotada con 2 000 pesos de principal y 100 pesos anuales de renta que impuso sobre las haciendas de labor de Pedro Rodríguez, vecino de la jurisdicción de Tlalmanalco, por razón de una escritura de censo que el susodicho libró en favor del difunto Juan Díaz Matamoros. El instituidor nombró capellán a su sobrino, el bachiller Juan de Quirós, quien aceptó administrar la capellanía y gozar de su renta, obligándose a decir las misas por las almas de sus tíos Juan Díaz Matamoros y Magdalena Díaz, su mujer.
Juan Díaz Matamoros y su mujer Magdalena Díaz, vecinos de Jalapa, venden al beneficiado Alonso Muñoz, una casa ubicada en la calle Real del citado pueblo, en 350 pesos de oro común.
Cobdicilio de Magdalena Díaz, vecina de Jalapa, por el cual declara que olvidó citar en su testamento ciertos dineros que le deben Alvaro González, vecino del Valle de Huamantla, y los herederos de Francisco Luis, vecino que fue de Jalapa.
Don Francisco Hernández de la Higuera, residente en su ingenio de azúcar nombrado Nuestra Señora de la Concepción, como albacea testamentario y heredero de su suegro el Capitán Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido al Lic. Juan Caballero presbítero, al Lic. Cristóbal Montaño, y a Domingo Alonso, piloto, vecino de Ayamonte, y cada uno in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, especialmente, para que funden una capellanía de misas por las almas del Capitán Juan Díaz Matamoros, y de su esposa, Magdalena Díaz en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, de la villa de Ayamonte, reinos de Castilla. Para ello pondrán 710 pesos de oro común a censo, y de la renta, se dirán 51 misas anuales. Se nombró como primer capellán, al Lic. Juan Caballero, y si fuera fallecido, el pariente más cercano del Capitán Juan Díaz Matamoros, disfrutará de la renta.
Juan Díaz Matamoros y Magdalena Díaz, se obligan de pagar a Jerónimo Pérez de Salazar 1 350 pesos de oro común, precio de un sitio de estancia para ganado mayor, en términos de Atezca.\r\n