El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño de este ingenio, dio su poder cumplido a Blas de Mata, vecino y mercader de la ciudad de México, para que en su nombre y representando su persona, debajo de intereses lícitos, busque 1390 pesos que así le debe de una mayor cantidad que le paga a su tío Don Diego Fernández de la Higuera, de los réditos del vínculo que tiene en el Mayorazgo de la Higuera, y de ellos se dé por entregado.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, como principal deudor, y Don Fernando de Arriaga, Comisario de las Reales Alcabalas en esta jurisdicción, como su fiador, dieron su poder cumplido al Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, clérigo, presbítero, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y al Lic. Don José Arias Maldonado, Abogado de la Real Audiencia, y al Capitán Blas de Mata, mercader, vecinos de la dicha ciudad, para que en sus nombres puedan obligar al referido Capitán Don José de la Higuera Matamoros hasta en la cantidad de 3000 pesos, los cuales busquen para el susodicho en reales, o plata con lícita ganancia, al plazo de un año, o en la forma que les pareciere conveniente.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio nombrado La Santisima Trinidad, se obligó a pagar al Capitán Blas de Mata, vecino de la ciudad de México, 868 pesos de oro común que restan de 1600 pesos de dos tercios que debía de la renta que tienen del Mayorazgo de la Higuera Don Diego Fernández de la Higuera, presbítero, domiciliario de la dicha ciudad, para mediados del mes de septiembre del presente año.
El Capitán, Don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio La Santísima Trinidad, revocó el poder dado a sus tíos Bernabé de la Higuera y Amarilla, a Diego Fernández de la Higuera, y a Blas de Mata, vecinos de la ciudad de México, y extendió otro al Capitán Diego de Sanabria Sepúlveda, vecino de la dicha ciudad, para que en razón de la tenencia, posesión, ajuste y entero del mayorazgo que posee como llamado a él, por la muerte de su padre Don Sebastián de la Higuera Matamoros; así mismo, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere con cualesquier personas.