Nicolás Juan, gobernador de los naturales de Jalacingo y de Altotonga, su sujeto; Miguel Hernández y Juan Domingo, Alcaldes; Diego Valencia, Pedro Gaspar, Diego Martín y Francisco Martín, regidores; Francisco Bernardo, Alguacil Mayor; Pedro Martín, Miguel Juárez, y Miguel Amaro, Tequitlatos; Ventura Francisco, escribano; Francisco de la Luna, Juan Alonso, Francisco de Gaona y Gaspar de San Francisco, principales y gobernadores que han sido, ratificaron la venta de un solar ubicado en este pueblo a Nicolás Perdomo, vecino de Jalacingo, en el precio de 20 pesos de oro común, que la comunidad hizo en 1663.
Nicolás Perdomo, vecino de Jalacingo, estante en este de Jalapa, hijo legítimo de Pedro Perdomo y de Doña María de Vargas, dueños que fueron de la hacienda de Cuautotolapa, declaró haber recibido de su hermano Pedro Perdomo 500 pesos de oro común en reales y géneros, para suplir sus necesidades y se los pagase cuando pudiese, como uno de los ocho herederos de los bienes de sus padres; dio su poder, cesión y traspaso, para que en su nombre y cuando se haga la valuación de los dichos bienes, nombre por su parte tasador, y por escusarse de gastos, la parte que le cupiese de la herencia la pida y cobre, haga los pedimentos, autos y diligencias necesarios, pues le cedió, renunció y transfirió sus derechos. Una vez cobrados los pesos, los tome para sí, en pago de 500 pesos que le ha dado.