Don Pedro Velázquez de la Cadena, residente en esta jurisdicción, en nombre de doña Juana Josefa de Orduña Loyando y Sousa, y Luisa, su madre, viuda del General Juan Velázquez de la Cadena, en virtud del poder que le dieron, otorga que ha recibido del General don Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, el ingenio del beneficio de hacer azúcar nombrado San Pedro Buenavista y hacienda de ganado mayor nombrado San Diego Espanta Judíos en la Ciudad de la Antigua Veracruz, propias de su partido que tenía en arrendamiento el General don Pedro de Santillán por escritura pública que otorgó el 9 de octubre de 1699 don Juan Velázquez de la Cadena por sí y en virtud del poder de la dicha doña Juana Josefa.
El Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena y Doña Juana Josefa de Orduña [Loyando] y Sousa, su legítima mujer, dueños del ingenio de San Pedro Buenavista, dieron carta de libertad a José de Muro, de un año de edad, hijo legítimo de Melchor de Muro, español, y de Agueda Felipa, mulata, esclava de los susodichos, y se la dan por el amor que le tienen y por lo bien que les ha servido su madre.
El Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, vecino de la ciudad de Los Ángeles, por sí y en nombre de Doña Juana [Josefa] Orduña [Loyando] y Sousa, su legítima mujer, dijo que en virtud de haber dado en arrendamiento el ingenio de San Pedro Buena Vista y la hacienda de ganado mayor nombrada Espanta Judíos, ubicada en la jurisdicción de La Antigua Veracruz, a favor de Don Pedro Fernández de Santillán, por la presente, le hace entrega de las tierras, esclavos, ganados, avíos y aperos, pertenecientes a dichas haciendas.
El General Pedro Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, arrendatario del ingenio de fabricar azúcar nombrado San Pedro Buenavista, cuya propiedad tiene el Capitán Juan Velázquez de la Cadena, vecino de la Ciudad de los Ángeles, y en virtud del poder que le dio para que en su nombre conceda carta de libertad, por la presente liberta a Diego de Sevilla, mulato esclavo de 32 años más o menos, criollo de dicho ingenio, quien paga por su libertad 380 pesos de oro común.
Don Juan Velázquez de la Cadena, dueño de este ingenio, dio su poder cumplido a su hermano el Secretario Don Pedro Velázquez de la Cadena, vecino de la ciudad de México, Escribano de Cámara y de la Gobernación de Nueva España, para que en su nombre le busque de cualesquier personas, a daño, barata o préstamo, hasta la cantidad de 2000 pesos de oro común, y le obligue a la paga. Dichos pesos habrán de ser para el avío de este ingenio que administra con poder de su suegro, el Capitán Don Antonio de Orduña Loyando.
Inventario de los esclavos, cobres, herramientas, ganados, suertes de caña y demás cosas pertenecientes al ingenio de San Pedro Buenavista, que hizo su administrador Don Juan Velázquez de la Cadena con motivo de haber regresado a esta hacienda su propietario Don Antonio de Orduña Loyando.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador que fue del ingenio Nuestra Señora de los Remedios, dijo que habiendo tenido noticia de que Josefa Gregoria, mujer legítima de Diego de la Cruz, esclavo del Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, perteneció a dicha hacienda, por ser hija de Isabel Elías, esclava del referido ingenio; la cual fue vendida por el depositario Don Juan Mejía de Velasco, quien se hizo cargo de los bienes del ingenio por muerte del administrador Don José de Zárate, el 15 de marzo de 1670, sin tener poder para efectuar la venta; y considerando que la dicha Josefa Gregoria ha vivido en libertad desde los dos días de nacida, y por hallarse enferma en cama, con dos hijos pequeños, el otorgante se ajustó y compuso en nombre de la Sagrada Religión con Josefa Gregoria, en la cantidad de 115 pesos de oro común, para que goce desde hoy, ella y sus dos hijos, nombrados Juan Bautista, de año y medio de edad, y María de la Trinidad, de poco más de dos años, perpetuamente de su libertad.
Don Juan Velázquez de la Cadena, administrador y dueño de ese ingenio, y en virtud del poder general que tiene de su suegro y propietario del ingenio San Pedro Buena Vista, General Don Antonio de Orduña Loyando, Alcalde Mayor actual de Tehuacán, fechado en la ciudad de México el 2 de diciembre de 1664, dio su poder cumplido a Francisco García López, residente en este ingenio, para que en su nombre y en el del dicho general, en la ciudad de Los Ángeles o en la parte que hallare, compre y saque de fiado 500 pesos de ropa de la tierra, en los precios que concertare, obligando el dicho ingenio y los bienes del General Orduña Loyando a la paga y satisfacción de dicha cantidad.
El Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, vecino de la ciudad de Los Ángeles y residente en este pueblo, dueño del Ingenio de San Pedro Buenavista, ubicado en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Doña Francisca de Sousa, su tía, vecina de la ciudad de México, para que teniendo efecto el matrimonio de su hija Ignacia Velázquez de la Cadena con el Capitán Don Diego Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Santiago, residente en la ciudad de México, lo obligue a favor de dicho Capitán, a que le dará de dote 4000 pesos de oro común en reales, los 2000 pesos para fin de diciembre de 1695, y los otros 2000 pesos restantes, para fin de diciembre de 1696, puestos en la ciudad de México o en la Nueva Veracruz.
Don Francisco de Rivadeneira, vecino de esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Don José de Vega, notario y vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre parezca ante el tribunal eclesiástico de dicha ciudad y ante el Señor Provisor de este obispado, y pida a su merced se sirva despacharle censura para que una esclava mulata de su propiedad, llamada Pascuala casada con Cristóbal de Santiago, esclavo del Capitán Don Juan Velázquez de la Cadena, porque desde hace varios días no aparece ni ha tenido noticias de ella, la cual dicha censura saque para que se lea e intime en esta jurisdicción.