Tomás de Campo, mercader y Doña María González del Moral, su legítima mujer, vecinos de Jalapa; Doña María como hija de Doña Sebastiana del Moral, difunta, ambos, en nombre de sus herederos, en su calidad de dueños de un censo sobre un solar en que Bartolomé de Oliver tiene labradas unas casas, aprobaron, revalidaron y dieron por buena la venta a censo del referido solar que hizo Doña Sebastiana del Moral a Bartolomé de Oliver, en cuya virtud el susodicho les ha de pagar 6 pesos de réditos en cada año, hasta la redención del principal de 120 pesos.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden al Licenciado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado por Su Majestad del partido eclesiástico de Jalapa, dos casas, una grande y otra pequeña, ambas de piedra, cubiertas de teja, ubicadas en la calle que va de la plaza de este pueblo a la Veracruz; lindan por una parte, con casas de Tomás de Campo; y por la otra, con la de Ana González de Astudillo; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora, y del Alférez Don Antonio de Medina; las cuales heredó la otorgante de su madre Doña Aldonza de Vargas, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, por el precio de 1600 pesos de oro común. Los 200 pesos a censo redimible, con una renta de 10 pesos anuales a favor del Convento de San Francisco de Jalapa, y los frailes tendrán la obligación de decir dos misas por el alma de Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro; y los 1000 pesos quedarán cargados a censo sobre dichas casas, pues los otorgantes tienen la intención de convertirlos en dote de una capellanía que pretenden fundar, y de los 400 pesos restantes, se dieron por pagados en reales de contado.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, como albaceas de Doña María Aldonza de Vargas Matamoros, hermana de la otorgante, fundan una capellanía de misas por el alma de la difunta Doña María Aldonza y las de los instituidores, con 1000 pesos de principal que situaron sobre dos casas, una grande y otra pequeña, de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz; las cuales hacen frente con las casas de los alféreces Don Miguel de Zamora y Don Antonio de Medina; por otro lado, con las de Tomás de Campo, y por el otro, con las de Ana González de Astudillo, mismas que fueron vendidas al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, uno de los curas beneficiados de Jalapa, con el cargo de los 1000 pesos de oro común; así como con otra carga de 200 pesos de principal y 10 pesos de réditos anuales en favor del Convento de San Francisco de Jalapa, que sin fundación y solo por cláusula dejó ordenado Doña Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro, quien vendió la casa grande con esta obligación a Doña María Aldonza de Vargas Matamoros.
Don Tomás de Campo y Doña María González del Moral, su mujer legítima, vecinos de Jalapa, dijeron que por cuanto Doña Sebastiana del Moral, madre de la susodicha vendió a Bartolomé de Oliver, a censo redimible un solar donde había estado la casa de sus padres, en la calle que va de la plaza de este pueblo para las casas de Diego de Quirós, linda con casas de Doña Magdalena Díaz Matamoros y con casas de los otorgantes, en la cantidad de 120 pesos de oro común de principal, y 6 pesos de réditos anuales, con fecha de 27 de enero de 1657; y en dicho solar, Bartolomé de Oliver edificó dos casas de piedra cubiertas de teja. Y ahora, Luis López y su mujer Juana Margarita de Oliver, poseedores de dichas casas, redimen el censo pagando a Don Tomás de Campo y a Doña María González del Moral, los 120 pesos de oro común del principal cargado en el solar y las casas mencionadas.
Juan Lorenzo Velázquez, natural de Zocalbo, Arzobispado de Toledo, en los reinos de Castilla, vecino y mercader de Jalapa, viudo, habiendo casado y velado de segundo matrimonio con Doña María González del Moral, viuda del Alférez Don Tomás de Campo, vecino que fue de Jalapa, hija legítima del Capitán Don Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, se le prometió en dote por la dicha su esposa todos los bienes que tuviere, y hoy se los entrega, los cuales suman la cantidad de 3731 pesos de oro común, en una casa de cal y canto cubierta de teja, ubicada en la esquina de la plaza de este pueblo, una esclava negra, ropa para dama, joyas, reales y otros enseres domésticos.
Don Francisco de Lapuente González, vecino de la ciudad de México, estante en este pueblo, substituyó el poder que le dio su esposa Doña Mariana Fernández de Córdoba en el Alférez Don Tomás de Campo, vecino de Jalapa, para que use de él según se contiene.
Tomas del Campo, vecino de este pueblo de Jalapa, como principal, y Alonso Gómez y Juan Rangel, vecinos de este pueblo, fiadores y principales pagadores, se obligan a pagar, principalmente Alonso Gómez, al Capitán don Isidro Salgado, la cantidad de 200 pesos de oro común en reales, durante el próximo mes de agosto, y Don Juan Rangel junto con Tomas del Campo, la cantidad de 812 pesos, complemento de 1, 012 pesos, por concepto de 22 mulas de recua que importaron, para pagarlos en el mes de mayo del siguiente año.
Tomasa María Gómez, viuda de Diego Gregorio de los Reyes, vecina de este pueblo de Jalapa, vende una casa a don Juan José Garibay, de paredes y teja, con 24 y media varas de frente que la hace al poniente con el callejón de don Tomas de Campo, que baja para la Alameda, y su solar 50 de fondo hacia el oriente con tierras de la Cofradía de la Concepción, por el norte con casa y solar de su yerno Domingo Roldan, y por el sur con la de su hijo difunto Antonio de los Reyes. La vende en 220 pesos.
Don Juan José Garibay, vecino del pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido del Señor Alonso José Gatica, Cura que fue de este pueblo, la cantidad de 300 pesos en calidad de depósito irregular por tiempo de 5 años, pertenecientes a las misas de doce que se dan en esta parroquia, obligándose a contribuir con 5 pesos anuales y para el seguro pago de esta deuda hipoteca una casa sita en el callejón de don Tomás de Campo que baja para la Alameda, por el fondo linda con tierras de la cofradía de la Concepción, al norte con casa y solar de Domingo Roldán y por el sur con la del difunto Antonio de los Reyes.
Don José Díaz de Acosta, Mayordomo de la Cofradía de la Limpia Concepción, y don José Antonio de Acosta, venden a Bonifacio Ramírez, vecino de este pueblo de Jalapa, un pedazo de tierra, donde tiene asentada su casa, que mide 43 varas de frente y 25 varas de fondo, linda por el lado norte con tierras de Tomás de Campo, por el sur con tierras de la citada cofradía, por el poniente con Antonio Cayetano, en la cantidad de 60 pesos.