Sebastián Hernández, vecino de Jalapa, puso por aprendiz a su hijo Diego Hernández, de 13 a 14 años de edad, en el oficio de zapatero con el maestro Luis de Guzmán, vecino de este pueblo, por tiempo de cuatro años, a partir del 1 de enero del presente año, durante los cuales le ha de dar de comer, ropa limpia, y curar en sus enfermedades; y al fin de los 4 años, le ha de dar la herramienta necesaria como se acostumbra, calzón, ropilla, capote, una camisa de Ruán, un jubón, medias, zapatos y un sombrero.
Catalina Velázquez, viuda de Juan de Chávez, vecina de Jalapa, como administradora de los bienes de Lucas Martín, de 15 años de edad, lo puso por aprendiz en el oficio de zapatero con Luis de Guzmán, maestro, vecino de Jalapa, por tiempo de 4 años, a partir de hoy día de la fecha.
Juan Prieto Rendón, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que el Padre Fray Juan de la Vega, religioso de Nuestro Padre Santo Domingo en la Ciudad de México había vendido, antes de que tomara el hábito, a Luis de Guzmán, de la misma vecindad, un solar que sita en la calle que va al arroyo que llaman de Tía Chora, mide 50 varas de frente y 115 de fondo, linda con solar del otorgante y otro de Diego de Orduña, al frente con la calle o callejón. La venta se hace en 40 pesos de oro común, 20 de ellos los tenía recibidos, 11 que se gastó en aclarar la propiedad y los 9 restantes están pagados, y para la revalidación y saneamiento le dio orden para que le hiciera escritura al comprador, en cuya virtud otorga la presente escritura de venta.
Bartolomé de Brito Lomelín, vecino de esta villa de Córdoba, uno de los hijos y herederos de Diego de Brito Lomelín y de doña Juana de Villarreal y Estrada, difuntos, vende a Luis de Guzmán, vecino de esta villa, cuatro solares eriazos y un horno de cocer cal, incorporados unos con otros, extramuros de esta villa, hacia la parte norte, saliendo de la plaza Pública de esta villa para el camino Real, en una lomilla que esta entre dos cañadas, que por una parte lindan y hacen frente con esta villa; y por otra con tierra de propios de esta villa; las cuales su padre hubo y compró de doña María Andrea Rodríguez de Ortigosa, abuela del otorgante. Los vende en precio de 80 pesos de oro común en reales.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOMaría de Guzmán, mujer legítima de Francisco Barradas y Olaya de Guzmán, mujer legítima de José de Aguilar, ambas con licencia expresa de sus maridos, junto con Antonio Guzmán y Domingo de Guzmán, hermanos y vecinos de este pueblo de Jalapa, hijos legítimos de Luis de Guzmán y Felipa de Acosta; heredaron de su padre, un solar ubicado en el barrio de arriba, de 51 varas de frente por 115 de fondo, el que linda por el frente con la calle que va para el chorro y que llaman de Tía Chora, al fondo con solar de Francisco de Aguirre, al oriente con solar de Don José Robledano y al poniente con solar de Petrona de Acosta, lo venden al Capitán don José Robledano, vecino de este pueblo, libre de todo empeño, censo e hipoteca en la cantidad de 2 pesos por vara de enfrente.
Luis de Guzmán, vecino de esta villa de Córdoba y natural del pueblo de Tecamachalco, hijo de Francisco de Guzmán y de Magdalena de Castañeda, difuntos, otorga testamento en la forma siguiente: Manda sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa en la capilla de Nuestra Señora de la Soledad, en la forma de entierro que les pareciere a sus albaceas. Declara fue casado con Juana de Orozco, que no llevó al matrimonio caudal alguno y él tenía como 200 pesos poco más o menos, y procrearon a Cayetano y María de Guzmán, mujer de Pedro Domínguez. Pasó a segundas nupcias con Gertrudis Domínguez, quien tampoco llevó caudal alguno al matrimonio y no han procreado hijos. Manda que de sus bienes se den 60 pesos a su mujer, por el valor de 3 cargas de tabaco zacate de que le es deudor. Por sus bienes señala la casa de su morada, ocho vacas de las cuales manda se le den dos a su mujer, también tiene dos mulas, un caballo, una espada de fierro, mesa de cedro, una hechura de bulto del Señor San Luis en su tabernáculo. Declara debe diferentes cantidades a las personas siguientes: Rodrigo Ventura Márquez, Pascual de Molina, al Sargento Andrés de Villavicencio, a Santiago el mulato. Declara le deben las personas siguientes: Salvador Moreno, Pascuala la de Bartolo, una india llamada María, del pueblo de San Juan de Coscomatepeque, manda se pague lo que estuviere debiendo y se cobre lo que le estuvieren debiendo. Nombra por sus albaceas testamentarios a Cayetano, su hijo, y a su mujer Gertrudis Domínguez. Por herederos señala a sus hijos Cayetano y María de Guzmán.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REAL