Nicolás de la Torre Arnalte, maestro del arte de la loza, y su mujer, Inés de Medina, vecinos de Jalapa, dijeron que por cuanto Doña Inés de Medina y su hermano Ventura de Angón, fueron herederos de unas tierras en el pago de Totomeguacán[Totimehuacán], jurisdicción de la ciudad de Los Angeles, y de conformidad con Ventura de Angón, se vendieron a Miguel Alonso, vecino de Totomeguacán, por la presente ratificación y aprobaron la escritura de la venta referida.
Diego de la Torre Arnate, vecino del pueblo de Jalapa, hijo de Nicolás de la Torre [Arnate] y de Inés de Medina, difuntos, otorga su testamento haciendo las mandas acostumbradas. Debe al Capitán José Camino y Velasco, Alcalde Mayor, 83 pesos y 4 reales. A él le debe el Capitán Juan de Malpica, 50 pesos, entre otras deudas. Como bienes tiene la casa en la que vive gravada con 400 pesos de censo a favor del Convento de San Francisco y 9 mulas. Una esclava nombrada María de la Encarnación, criolla; un esclavo nombrado Ventura de 10 años que es su voluntad quede libre; otra esclava nombrada Josefa de la Torre, la deja libre con sus 6 hijos, entre otros esclavos. Declara fue casado con María Rodríguez de la Higuera, quien trajo a su poder 4 esclavos y 400 pesos en reales, tuvieron 2 hijos. Nombra como albacea al Bachiller Juan de Matamoros y al Capitán Luis Fernández de la Flor y Pareja, como herederos nombra a sus hijos.
Don Diego de la Torre Arnate, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de Don Nicolás de la Torre Arnate y de Doña Inés de Medina Velasco, difuntos, vecinos que fueron de este pueblo, dio su poder cumplido a Don Antonio Barradas, su hermano, vecino de Jalapa, para que en su nombre haga y ordene su testamento en la forma que le deja mandado.
Diego de la Torre Arnate, vecino del pueblo de Jalapa, hijo legítimo de Nicolás de la Torre [Arnate] e Inés de Medina, otorga su testamento, donde declara ser casado con María de la Candelaria Rodríguez, quien trajo como dote una negra esclava con 2 hijos. Entre sus bienes se encuentran 12 mulas aparejadas, 4 mulas de silla. Como esclavos tiene María, Blanca, Cayetano y Santiago, sus hijos; a la primera le dieron libertad bajo palabra hace 8 años, en cuyo tiempo ha tenido 2 hijos. Otro de sus bienes son las casas de su morada que las ha comprado en 400 pesos a censo redimible a favor del Convento del Señor San Francisco. Declara tiene arrendados a la Masa General de la Puebla, los diezmos de estos curatos y el de Coatepec. Nombra como albacea testamentaria a Antonio Barradas, su hermano, y a su hijo Miguel de la Torre. Como herederos nombra a sus hijos y a su mujer.