Doña Ana María de Alemán, viuda, mujer que fue del Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, dueño del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, vende al Capitán Don José de la Higuera Matamoros, vecino de esta jurisdicción, un negro esclavo que hubo y heredó de su marido, nombrado Nicolás de Campos, por otro nombre Candiles, criollo de la nueva Veracruz, de 60 años de edad, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 150 pesos de oro común, horros de alcabala.
El Capitán Don Francisco de la Higuera Matamoros, poseedor del mayorazgo e ingenio nombrado La Santísima Trinidad, revocó un poder dado a su tío el Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, clérigo, vecino de la ciudad de México, y de nuevo dio su poder cumplido a su hermano el Alférez Don José de la Higuera Matamoros y a Juan de Cisneros, Procurador de Causas en la Real Audiencia de la ciudad de México, para que en su nombre pidan cuentas y las ajusten o liquiden con cualesquier personas o con quienes las haya tenido; generalmente, para en todos sus pleitos, causas y negocios civiles y criminales que tiene o adelante tuviere.
El Capitán don Antonio de Orduña Loyando, dueño del ingenio San Pedro Buenavista, y el Capitán don Francisco de la Higuera Matamoros, dueño del ingenio de La Santísima Trinidad, ubicados en esta jurisdicción, dieron su poder cumplido al Alférez Don José de la Higuera Matamoros para que los pueda obligar como su fiadores en el oficio que pretende de Justicia ante el virrey Marqués de Mancera, y que dará buena cuenta con pago de los reales tributos, alcabalas y demás cosas que en el oficio que adquiriere le fuere proveído por el Excelentísimo Señor Virrey.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor del pueblo y provincia de Jalapa, dio su poder a Don José Martínez de Grimaldo, Secretario de Su Majestad y Oficial Mayor de la Secretaría de Parte de la Nueva España, y Don Francisco Martínez de Grimaldo, su hijo, vecinos de la Villa de Madrid, para que en su nombre parezcan ante Su Majestad, y Señores Presidente y Oidores de su Real Consejo de Indias, y pidan y supliquen a Su Majestad le haga merced de concederle algún oficio en este reino, valiéndose para el efecto de los apuntamientos que les manda en carta misiva.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, como principal deudor, y Don Fernando de Arriaga, Comisario de las Reales Alcabalas en esta jurisdicción, como su fiador, dieron su poder cumplido al Lic. Don Diego Fernández de la Higuera, clérigo, presbítero, domiciliario del Arzobispado de la ciudad de México, y al Lic. Don José Arias Maldonado, Abogado de la Real Audiencia, y al Capitán Blas de Mata, mercader, vecinos de la dicha ciudad, para que en sus nombres puedan obligar al referido Capitán Don José de la Higuera Matamoros hasta en la cantidad de 3000 pesos, los cuales busquen para el susodicho en reales, o plata con lícita ganancia, al plazo de un año, o en la forma que les pareciere conveniente.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio en empeño al Capitán Don Francisco García López, que lo es de la gente del Batallón de Milicias de esta jurisdicción, vecino de Jalapa, un esclavo negro nombrado Juan de Castro, de 24 años de edad, criollo del Ingenio de La Santísima Trinidad; hijo legítimo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, difuntos, esclavos que fueron de dicho ingenio; para que le ayude y le sirva en lo que quisiere, por razón de 400 pesos de oro común que le presta en reales; y por este préstamo, le ha de servir durante seis meses, a partir de hoy día de la fecha, y cumplidos, le ha de volver los 400 pesos.
Ante el Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, se presentó Don Blas Guerra, español, contenido en el nombramiento de arriba, y habiéndolo aceptado juró por Dios y la señal de la cruz que usará el cargo de Teniente de Alguacil Mayor bien y fielmente, con la legalidad que debe.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, dio su poder cumplido a Don Luis de Miranda y Ocampo, mercader, y a Don Juan Matías, corredor, vecinos de la ciudad de Puebla de los Ángeles; y al Padre Fray Juan Alfonso, religioso dominico de dicha ciudad, para que en su nombre puedan poner en empeño dos esclavos de su propiedad: el uno negro, nombrado Juan de Castro, criollo, hijo de Antonio de Castro, chino, y de Teresa, negra criolla, difuntos, que fueron esclavos del Ingenio La Santísima Trinidad; de 22 años de edad, el cual le fue donado por su hermano Don Francisco de la Higuera Matamoros el año pasado de 1667. Y el otro, un mulatillo de 14 años de edad nombrado Agustín Hernández, criollo del dicho ingenio, hijo de Margarita, negra esclava de la dote de Doña Josefa de Arellano y de Irala, viuda del Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, quien como madre del otorgante le fue dado desde pequeño; el dicho Juan en 400 pesos y Agustín por 300 pesos de oro común, libres de empeño, hipoteca y otra enajenación, por el plazo de seis meses.
El Capitán Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto la información dada por parte de Doña Francisca Ramírez, dijo que la aprobaba y dio licencia y facultad al dicho Antonio de Orduña Castillo y a su curadora, para que puedan arrendar la Hacienda Espanta Judíos.
El Capitán Don Francisco García López, vecino de Jalapa, confesó haber recibido 400 pesos de oro común de Don José de la Higuera Matamoros, Alcalde Mayor de Jalapa, por el empeño de un esclavo negro nombrado Juan de Castro, criollo del Ingenio Grande.