José de Ayala, natural del pueblo de Orizaba, vecino de esta villa, hijo legítimo de Antonio de Ayala y de María de Aguilar, difuntos, vecinos que fueron de dicho pueblo, ordena su testamento en la manera siguiente: Declara fue casado con Nicolasa de Aguilar, difunta, natural que fue de Orizaba, durante el matrimonio tuvieron por hijos a María y Ana de Ayala. Ítem declara por sus bienes una fragua, dos yunques, [roto] machos de fierro, una sopestaña del cobre, tres moldes de paños de hacer [roto], fuelle aviado, dos cueros de timbre, tres pares de tenazas, una arroba de cobre, una clavera, una mula, dos frenos mulares, entre otros bienes. Ítem declara que le adeuda el Capitán José de Segura y Ceballos, Marcos Márquez, el Cabo escuadra Benito Caravallo, el Capitán José Tiburcio Valeriano, Pedro Tiburcio, Juan de los Santos Cubillos y el Escribano Juan Jiménez. Ítem declara debe al Pagador don Antonio Lorenzo de Riascos, Antonio Pezellín y doña Teresa de Olaso Vega. Nombra albacea a Nicolás Pezellín Vaca y Antonio Pezellín, vecinos de Orizaba, y por solo tenedor a éste último. Por último, nombra por sus albaceas testamentarios a María y Ana de Ayala.
Zonder titelJuan de Castañeda, vecino de la ciudad de Tepeaca, natural de las minas de Pachuca, estante en este ingenio, dio poder a su mujer María de Ayala, vecina de Tepeaca, para que en su nombre haga y ordene su testamento, con las mandas y legados que le tiene comunicados.
Doña Rosa Ponce de León, viuda de don Felipe de Zárate, vecina de este pueblo de Jalapa, dijo que su marido compró al difunto Miguel Gómez(alías Alcorta), un solar, el cual vende en dos partes; uno a doña María de Ayala, viuda de don Juan Manuel de Morales, al precio de 53 pesos y 2 reales, con 17 varas y ¾ de frente, lindando con solar de Pedro Cano y con don Manuel Barroso, al costado del norte y poniente linda con solar de Bartolomé Salvo, por donde tiene 45 varas, al costado del sur linda con otro pedazo solar. La otra parte se la vende a Santiago de Ana, en 51 pesos 6 reales, linda con el arroyo que baja de Techacapa hacia el oriente y el resto de dicho solar hace frente al oriente con el nombrado arroyo de Techacapa con las mismas varas de fondo y 17 varas y cuarta de frente, que linda con solar de Bartolomé Salvo, por el costado del sur con solar de Felipe Montiel y al norte con la otra mitad que vende a dicha María.
Jerónimo de Ayala, José de Ayala, doña Teresa de Ayala, doña Dominga Antonia de Ayala, mujer de don Miguel de Villalpando y doña María de Ayala, mujer de don Manuel de Morales, hermanos, hijos y herederos de los difuntos Lucas Francisco de Ayala y doña Teresa de Castro, venden a doña Juana Morales, vecina del pueblo de Jalapa, una casa y solar que heredó de sus padres, la cual mide 22 varas de frente, linda al sur con la calle que sale para la Nueva Veracruz y casa del dicho Villalpando, al oriente con un solar, al norte con el caño que baja del Arroyo de Xallitic y al poniente con el mesón de Bartolomé Salvo, en el precio de 300 pesos de los cuales quedan cargados a la casa 59 pesos 4 reales para las misas por el alma de Juan de Olmedo, 76 pesos 4 y medio reales a la Cofradía del Santísimo Sacramento cada año y 173 pesos y siete y medio reales a los vendedores.
Doña María de Ayala, viuda de don Juan Manuel de Morales, junto con don José Antonio Morales, su legítimo hijo, vecinos del pueblo de Jalapa, venden a don Vicente Vela una casa de cal y piedra, cubierta de madera y tejas, labrada en un solar que mide17 y 3 cuartas de varas de frente y 45 varas de fondo, linda al oriente con el callejón del caño de Techacapa con el que hace frente, al poniente con solar de los herederos de don Bartolomé Salvo, al norte con casa y solar que fue de don Pedro Cano y ahora lo es de Argumedo y al sur linda con solar de Santiago de Ana. La venta la hacen en 500 pesos.
Doña María de Ayala, viuda de José Manuel de Morales, vecina del pueblo de Jalapa, vende a don Francisco Velad, vecino del mismo pueblo, una casa de madera, embarrada de cal y techada de tejas, labrada en un solar de 9 varas de frente, la cual linda al norte con la Calle de Santiago, al sur con el callejón de Patricio José de Santamaría, al oriente con casa de Dominga Rodríguez y al poniente con casa de Simón Barradas, en la cantidad de 120 pesos de oro común.
Don Prudencio Vela, vecino y labrador de la doctrina del pueblo de Apasapan [Apazapa], como albacea de su difunto padre don Juan Manuel Vela, otorga que vende, cede y traspasa realmente en favor de don Agustín Vela, su hermano, una casita de paredes, de edificio baja, cubierta de madera y teja, situada en esta villa, en el callejón que nombran de la Acequia, el que atraviesa de la calle Real para la de San Francisco de Paula y puente del Alcabalero, a la que hace su frente hacia el oriente, con 17 y 3 cuartas varas, y del otro lado solar de la casa de Francisco Barrientos y otro de Agustín Marín; y con 45 varas de fondo al poniente, por donde linda con la Casa de Ejercicios de San Ignacio; por el costado del norte linda con el fondo de la casa de don Sebastián de Aguirre; y por el del sur con el de la casa de los herederos de Santiago de Ana. Cuya deslindada casita es la misma que su abuelo, don Vicente Vela, hubo y compró de María de Ayala y de su hijo don José Antonio Morales, por escritura pública realizada en esta villa el 11 de marzo de 1778. Y por fallecimiento de don Vicente Vela, se le adjudicó a doña Micaela Venancia Vela, una de sus hijas y heredera, tía del otorgante, más como ésta falleció sin sucesión y en estado honesta, la heredó su hermano don Juan Manuel Vela, padre del otorgante. La vende por precio de 500 pesos, de los cuales declara haber recibido en reales de contado.
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