Testamento de Diego de Perea, de color pardo libre, vecino de la ciudad de México, hijo legítimo de Simón de Perea, mulato libre, difunto, y de Juana Ramos, mulata su legítima mujer.
Juana Ramos, india natural y vecina de la Puebla, viuda de Juan de Santiago, hijo legítimo y heredero de Juan de Santiago, otorga poder general a Luis de Santiago, su hijo legítimo, por no poder ella ir a la requisitoria que fue trasladada a la citada Ciudad de Puebla por el gobernador de dicha ciudad, para que se encargue de todos los pleitos y cobranzas.
Juan Fernández, vecino de esta villa de Córdoba, casado con Catalina Pérez, hija legítima de Domingo Pérez y de Juana Ramos, difunta, otorga que ha recibido en forma de dote por parte del Capitán Joseph [José] Blanco, vecino de esta villa, como persona que por haber criado en su casa a dicha Catalina hace bien y buena obra, la cantidad de 313 pesos de oro en géneros y reales que se mencionan en la escritura. Asimismo, Juan Fernández otorga a su esposa, en honra de su limpieza y virginidad, la cantidad de 300 pesos de oro común en calidad de arras propter nuptias, que sumado a los 313 pesos de dote hacen 613 pesos oro común, los cuales se obliga a tener seguros y conservarlos sobre sus bienes.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL