Alonso García de la Torre, natural de la ciudad de Andújar, en los reinos de Castilla, dio su poder cumplido a su esposa María de Urrutia, para que en su nombre haga y otorgue su testamento con las mandas, legados y declaraciones que le tienen comunicadas.
Ana de Alfaro, viuda de Sebastián Méndez, vecina de Jalapa, como albacea de su esposo difunto, vende a don Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, un negro llamado Domingo, de nación Angola, de 30 años de edad, con las tachas que tuviere, por el precio de 280 pesos de oro común.
En junta de Cabildo presidida por fray Miguel Postigo, guardián del Convento de San Francisco, los miembros de la Cofradía de las Ánimas del Purgatorio integrada por don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, los diputados Francisco Martín Matamoros y Martín López de la Plaza, los mayordomos Juan Rodríguez de Herrera y Cristóbal de Lozana Salazar, el capitán Cristóbal Román, juez de caminos; y los cofrades Francisco Pérez Romero, Alonso García de la Torre, Diego González, Juan Ortuño y Domingo Díaz, se desistieron del derecho que tenían a una capilla en la capilla mayor al lado del Evangelio, en la iglesia del Convento de San Francisco, de que les hizo merced el padre Provincial fray Juan de Elormendi, para que dicho guardián la dé a quien fuere servido.
Por vía del codicilo Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, revoca la cláusula de su testamento, en la cual nombró a Felipe de Estrada, vecino de la nueva ciudad de Veracruz por tutor y curador de la persona y bienes de Francisca de la Torre, su hija legítima, y en su lugar nombró a Diego Martín Guerra, vecino de Jalapa.
Melchor del Moral, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a don Alonso García de la Torre, cien pesos de oro común, los cuales son por otros tantos que recibió prestados en reales.
Alonso García de la Torre vende a Tomás de Soto, vecino de Jalapa, unas casas de piedra en este pueblo en 300 pesos de oro común.
Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, vende a Alonso García de la Torre, de la misma vecindad, un negro llamado Juan, Bañol, de 30 años de edad, poco más o menos, por el precio de 380 pesos de oro común.
Alonso García de la Torre, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga a dar y pagar a don Alonso de Villanueva, vecino de esta provincia, 750 pesos de oro común, por razón y precio de 50 caballos mansos que le vendió.
Martín González, mercader de negros, residente en esta Nueva España, vende a don Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, cuatro esclavos negros; tres bozales, de nación Angola, y uno ladino, de tierra Bran, de diferentes nombres y edades, al precio de 343 pesos de oro común cada uno, horros de alcabala.
Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Martín González, 1 372 pesos de oro común, precio de cuatro esclavos negros de diferentes nombres y edades, para fines de enero de 1603.