Manuel de Barrios Villegas, residente en este pueblo, se obligó a pagar a don Alonso García de la Torre, de la misma vecindad, 450 pesos de oro común, precio de un esclavo negro criollo nombrado Juan García, de 20 años de edad, en esta manera: 225 pesos seis meses después de la fecha de esta escritura, y los 225 pesos restantes de allí en otros seis meses.
Testamento de Alonso García de la Torre, vecino de Jalapa, natural de Andújar, en los reinos de Castilla.
Juan de Quirós, vecino de esta provincia, y su esposa, Francisca de Yepes, ésta como heredera universal de su madre Petrona Díaz, se convino con su padre Alonso García de la Torre para repartirse (división de bienes) unas casas, mulas, esclavos y otros bienes que quedaron al morir la referida Petrona Díaz.
Martín López de la Plaza, vecino de Jalapa, y como administrador del ingenio de Alonso de Villanueva, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a pagar a Alonso García de la Torre 108 pesos de oro común que Lázaro González, maestro de azúcar, le debía los cuales dará ocho meses después de la fecha de esta escritura, todos juntos en una paga.
Simón Zapata, vecino de Jalapa, salió como fiador de Alonso García de la Torre, vecino de la provincia de Jalapa, quien se obliga de pagar la composición que le corresponda sobre tres caballerías de tierra en términos de Jalapa y Coatepec.
Alonso García de la Torre, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Francisco Hernández Franco, vecino de Veracruz, 380 pesos de oro común, precio de un esclavo negro llamado Antón Congo.
Juan Díaz Matamoros y Alonso García de la Torre, vecinos de la provincia de Jalapa, se convinieron en intercambiar unas tierras; el primero le dio al segundo una caballería y un potrero ubicados en tierras de Zoncuantla; y el segundo le dio en trueque al primero, medio sitio de estancia de ganado menor situado en los altos que llaman de Omiquila El Viejo.
Convenio entre Alonso García de la Torre, mercader de Jalapa, y Juan de la Torre, maestro de carpintería y ensambladura de la nueva Veracruz, para construir un retablo dedicado a Nuestra Señora de la Limpia Concepción en la iglesia de este pueblo.
Alonso García de la Torre, vecino de este pueblo, da en arrendamiento a Juan Ortuño, un mesón con una paga de 150 pesos de oro común.
Andrés de Toro, mercader residente en Jalapa, por vía de codicilio modificó su testamento hecho en Tlaxcala, y dispuso que de ocurrir su fallecimiento, su cuerpo fuera enterrado en la iglesia del monasterio de San Francisco, y nombró a don Alonso García de la Torre, como su albacea y tenedor de todos sus bienes en Jalapa.